La cifra supera en casi 100 millones la del año pasado y equivale a una sexta parte aproximadamente de la población mundial. Según las estimaciones de la FAO, “la mayoría de las personas desnutridas viven en países en vías de desarrollo”. Unas 53 millones de personas ingresarán en el 2009 al umbral de aquellos que sufren hambre en América Latina y el Caribe.

La cifra alcanza a 642 millones en Asia y el Pacífico, 265 millones en África subsahariana, 42 millones en Medio Oriente y África del Norte y 15 millones en los países desarrollados. El número de desnutridos en el mundo pasó de 825 millones en el bienio 1995-1997 a 873 millones de 2004 al 2006.

Para la FAO, el objetivo que se fijó en 1996 la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) de reducir a la mitad el número de personas desnutridas antes del 2015 y ratificado el año pasado por la comunidad internacional en Roma, no será alcanzado. La reducción de los ingresos por la crisis y los elevados precios de los alimentos han resultado devastadores para las poblaciones más vulnerables.

La FAO confirma la tendencia “desalentadora” de los últimos diez años hacia una mayor inseguridad alimentaria y revelan claramente el impacto que ha tenido la crisis en las poblaciones más pobres del Planeta.