Para alguien puede parecer secundario este asunto en un momento de crisis tan aguda. Pero no lo es. Porque fomentar los valores democráticos entre la población, conocer la historia y, sobre todo, honrar y recuperar para siempre a las personas que perdieron sus vidas, su libertad, sus bienes, y también su patria, por defender la legalidad democrática, es un deber moral de cualquier sociedad democrática que se autodenomine también decente.

Sabían ustedes que gracias a la represión franquista, y según Naciones Unidas, España es el segundo país del mundo con más fosas comunes, después de Camboya. Ustedes a lo mejor no. Pero el PP lo sabe y no lo condena como sí lo ha hecho Naciones Unidas en varias ocasiones.

Sabían ustedes que en 1944, sí, en 1944, un portavoz del ministerio de justicia franquista reconoció que más de 190.000 detenidos habían sido ejecutados o habían muerto en prisión. Ustedes a lo mejor no. Pero el PP sí, y no lo condena.

Sabían ustedes que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) aprobó el 17 de marzo de 2006 condenar las graves violaciones de Derechos Humanos cometidas en España por el régimen franquista entre 1939 y 1975. Ustedes a lo mejor no. Pero el PP lo sabe y sigue sin condenar el franquismo.

Sabían ustedes que la denominada Ley de la Memoria Histórica, en su artículo 11, establece que las Administraciones Públicas colaborarán con los particulares para la localización e identificación de víctimas desaparecidas violentamente durante la Guerra Civil o la represión política posterior y cuyo paradero se ignore. Ustedes a lo mejor no. Pero el PP lo sabe y lo impide donde gobierna.

Sabían ustedes que la Administración General del Estado, es decir el Gobierno de Rajoy, tiene que elaborar planes de trabajo y establecer subvenciones para sufragar gastos derivados de las actividades contempladas en la búsqueda, localización e identificación de desaparecidos. Usted a lo mejor no. Pero el PP sí, y ha decidido quitar las subvenciones que estableció el anterior Gobierno, para impedir este vital trabajo.

Sabían ustedes que el artículo 15 de la ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura, conocida como Ley de Memoria Histórica, establece que las Administraciones Públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal ocolectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. El PP lo sabe, y se niega sistemáticamente a quitar el nombre de criminales a muchas calles a lo largo de los pueblos y ciudades de nuestro país. Basta un ejemplo, en la capital de España, Madrid, más de 360 calles.

Estamos ante otro aniversario, esperemos que el último sin reparación. Conocer nuestra historia y fomentar los valores democráticos es vital. El apoyo moral, judicial y financiero es un deber de país que tiene que materializar cualquier Gobierno. No es solo una cuestión de quitar calles y símbolos, es algo mucho más importante. Hablamos de visibilizar la dignidad que nunca perdieron y recuperar sus restos. Hablamos de condenar sin ambigüedades el franquismo. Hablamos de construir una sociedad más democrática.

Vientos que soplan desde Argentina hacen concebir esperanzas de JUSTICIA. Si, de Justicia. La Justicia que esos españoles no tuvieron.

¡Mariano rectifica!