Pero quisiera comentar algunas de las recetas. La austeridad manda y ello no es de hoy. Salvo que se generaliza cuando antes se seleccionaba. Se habían congelado las pensiones pero estaba previsto que recuperaran su progresión. Pues no será así. Durante años se subió progresivamente el salario mínimo y hoy no. Claro está que después del susto de los salarios de 400 euros, el estancarse el mínimo en 641euros ¡parece excesivamente progresista! Leo que la remuneración media de los consejeros ejecutivos de las empresas del IBEX fue de 260.000 euros anuales. No creo que se anuncie alguna corrección, aunque no demuestren su efectividad para la sociedad. Pero no debemos indignarnos por tales tremendas diferencias.

En la tradición política de nuestro país deberíamos recordar las palabras pronunciadas en las Cortes, hace muchos, muchísimos años, por un político siempre muy respetado por nuestras Derechas, Cánovas. Proclamaba:

¨ … La propiedad no significa, después de todo, en el mundo más que el derecho de las superioridades humanas; y en la lucha que se ha entablado entre la superioridad natural, entre la desigualdad natural, tal como Dios la creó y la inferioridad que Dios también ha creado…¨

La desigualdad, ¿síntoma o causa? Lo cierto es que ha crecido y que después de que hablase el oráculo va a crecer. Pero si en el discurso del oráculo de ello no se habla no debe extrañarnos: Dios la creó y por lo tanto es respetable.

Dichosas leyes naturales que se invocan, sea contra el aborto, sea a favor de las desigualdades, olvidándose que el principio mismo del cristianismo es devolver al hombre su libertad de decisión. Se me reprochara utilizar viejísimos discursos hoy olvidados. En mi necedad creo que sencillamente se huye de palabras que molestarían el votante, pero que el espíritu de ellas sigue inspirando políticas actuales. Lo triste es que los electores decidan que más vale impulsar al poder los herederos de la ley natural de la injusticia antes de que perdonar errores a quienes heredaron de estas palabras: porque esta sociedad es injusta…¨