Dice en TV un entrevistado que Cospedal miente más que habla. Lo pienso y lo pienso, y no veo cómo. Si ella no escribió el programa electoral del PP. Al parecer todo es por un quítame allá unas urgencias. Sobre la mesa nada de vida o muerte. Sobre la camilla está por ver. En esta política de mesa-camilla, que se ha convertido la sanidad en Madrid y Castilla La Mancha, se calienta al brasero de lo público, lo privado. El resultado es que nos privarÁn de lo público, pero ¿y lo que se han reído qué? Y sobre todo, es un problema de medidas. Al parecer, dice Cospedal, que desde cualquier punto se tarda 15 minutos, un cuarto de hora, hasta una urgencia. Han demostrado que no. Como poco 35 minutos. Total, quiso decir cuarto y mitad. Cualquier madrileño sabe lo que es cuarto y mitad de peso. A lo manchego, un cuartillo y panilla en líquidos. Pero es que el cuartillo manchego es casi medio litro en Madrid. Lo que, mirándolo con buena uva, el cuartillo manchego era la media madrileña y Cospedal no mintió. Ergo. Se hizo un lío de fanegas. Como pueden ver, basta un poco de tiempo para que una política de peso se aclare como el agua. Los otros cinco minutos se explican en que a las horas de urgencias hay poco tráfico y puedes hacer lo que no debes. “Pe… pe… perooo…” Sí. Hasta ellos tienen dudas. Por cierto. Recuerden sacar un pañuelo blanco por la ventanilla. Vale para pedir prioridad y, al mismo tiempo, la oreja y el rabo por tan magnífica faena. Como la cosa va para largo, mejor olvídese de los pañuelos de papel y pida para su santo un gran pañuelo de tela blanca.

Los mercados nos felicitan por el buen trabajo; los especuladores ahora se fían de nosotros; curioso mundo del revés. La cuestión principal es si esta autarquía financiera que se impone al Estado hace al bienestar compatible con un sistema productivo como el nuestro. Y con tanto 15-M cojonero, hasta peligra el bienestar de la clase política. Menos mal que políticamente en el PP saben más que latín; saben griego. Y no uno. Los cuatro dialectos: Ático, Jónico, Eólico y Dórico. Y los manejan con soltura como demuestra la aclaración de Cospedal. Así Ignacio González ya encontró la forma de explicar la cuestión ática recurriendo al ático. La explicación es peor que la duda. Bárcenas se expresa en dórico con fluidez. Tanto que casi es liquidez suiza. Wert con los toros y la educación no es que hable jónico, es que está “rejonico” haciendo sangre. Y el dominio en el PP del eólico es asombroso, con las ventoleras que producen las famosas puertas giratorias. Está por ver que Güemes se haya marchado de la empresa. Lo más probable es que la empresa haya prescindido temporalmente de él. Le estaba dando mala fama y una carta pésima para las siguientes ‘externalizaciones’. En ocasiones las empresas gastan más en no publicidad que en publicidad.

José Zaplana y Eduardo Bono han fundado un «algo» para defender la Constitución. La política los cría y ellos se lo creen (la historia del romance es materia del IV tomo del «qué te voy a contar» de Bono). Zaplana cuenta, pero de otra manera. Lo de Bono ya está diagnosticado: megalomanía memoriforme aguda. Vive y planifica la agenda pensando en lo que va a escribir en el tomo doce. En la intimidad lamenta esa broma del tiempo que le impidió coincidir con Napoleón. Cuánto comentario inteligente le podría haber hecho… O con Jesucristo… En fin, a falta de talla, tallarines. Y están como locos con lo de los libros sagrados. Al parecer solamente se podrá reformar la Constitución española convocando un Concilio y la Biblia disolviendo las cortes y convocando elecciones. O algo así. Aún no lo tienen claro. Pero saben que la receta es palio y rábano por las hojas. En todo caso ya tienen un plan conjurado. El ministro de las vacas locas ya estudia ampliar las fechas de caducidad. Empezando por la Constitución. No vamos a ser menos. Las Leyes Fundamentales eran eternas y lo más que llegaban a producir era empacho autocrático. Y total, un yogurt caducado de un mes… Ya conocemos los efectos digestivos intelectuales colaterales. El ministro es un test-retest voluntario.

La aventura de la derecha nacionalista catalana es cada vez más peligrosa. No existe la más remota posibilidad de independizarse “motu proprio”. Pero se corre el riesgo de que todas las cortinas de humo discursivas que oscurecen los días de vino, Palau y maletín, sean tomadas en serio por alguien. En serio. Y repitan el error vasco pasado y el error gallego emergente. Determinados discursos son políticos hasta que cambia el contexto. En otras circunstancias son apología. Da la impresión de que algunos ya han percibido el peligro y donde digo voto digo opinión. La buena noticia es que esto va de políticos con fiebre y no de héroes templados. ¿El ejército y su señora? Bien, gracias.

Llegó el partido X a jugar antisistema dentro del sistema desde el centro izquierda. Ya puede emparejar a UPyD antisistema dentro del sistema jugando en el centro derecha. Piensen e inventen, que aún tenemos espacio y mucho voto en este huerto. El PSOE, con poca audiencia, ya comenzó una nueva época. Los miro y los veo igual, pero es que quizás los miro con los mismos ojos. En IU dicen, y dicen con razón, que ellos en eso de sistema antisistema dentro del sistema estaban primeros y desde el principio. Pero qué le vamos a hacer. Nadie dijo que la política y la liga de futbol fueran justas. El PP desespera. Tanto ir a Suiza y no era por naranjas como decía. No lo comprenden. Al menos Jordi Pujol hijo se acercaba a Andorra a comprar tabaco. Que la pela es la pela.