Ante semejante atropello, que muchos ciudadanos consideraban superado, hay que reiterar que los derechos se conquistan, pero también se pueden perder si hay un Gobierno con mayoría en el Parlamento que así lo decide, aunque esté en contra la mayoría de la población. Y también, hay que insistir, al Gobierno del PP, a la minoría ultra y a la sociedad en su conjunto, que frente a las creencias e ideologías que restringe derechos; ciencia, estudio y acción para ampliar la libertad, la igualdad y la justicia social, y para evitar la manipulación.

En este punto, qué mejor que leer y estudiar el libro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud, cuya segunda edición se publicó en 2012. En él aparece que:

· A pesar de los avances relacionados con la salud, la tecnología y los derechos humanos para brindar una atención segura e integral para la realización de abortos, se estima que cada año se realizan 22 millones de abortos inseguros en el mundo, dos millones más que en el año 2003.

· Los abortos inseguros causan al año la muerte de alrededor de 47.000 mujeres y discapacidades en otras 5 millones de mujeres. Casi cada una de estas muertes y discapacidades podría haberse evitado a través de la educación sexual, la planificación familiar y el acceso al aborto inducido en forma legal y sin riesgos, y a la atención de las complicaciones del aborto.

· La tasa de abortos inducidos se redujo de 35 cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años en 1995 a 26 cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años en 2008. Esta disminución se debió principalmente a la caída en la tasa de abortos sin riesgos.

· La proporción de todos los abortos que son inseguros aumentó de 44 por ciento en 1995 y 47 por ciento en 2003 al 49 por ciento en 2008.

· El aborto inseguro representa el 13 por ciento de las muertes maternas y el 20 por ciento de la mortalidad total y la carga por discapacidad debida al embarazo y al nacimiento. Casi todas las muertes y la morbilidad por el aborto inseguro ocurren en países donde el aborto está rigurosamente prohibido por la ley y en la práctica.

· Las restricciones legales al aborto no dan como resultado menor cantidad de abortos ni aumentos importantes en los índices de nacimiento. Por el contrario, las leyes y políticas que facilitan el acceso al aborto sin riesgos no aumentan el índice o el número de abortos. El efecto principal es cambiar los procedimientos que anteriormente eran clandestinos e inseguros a procedimientos legales y sin riesgos.

· En los países donde el aborto está restringido o no está disponible, con frecuencia un aborto sin riesgos se ha vuelto un privilegio de los ricos, mientras que las mujeres de escasos recursos no tienen otra opción que acudir a proveedores inseguros, que provocan muchas muertes y discapacidades.

· El uso de métodos anticonceptivos modernos ha provocado una reducción en la incidencia y el predominio de abortos inducidos… Sin embargo, el uso exclusivo de anticonceptivos no logra eliminar la necesidad de las mujeres de acceder a servicios para un aborto sin riesgos…Ningún método es 100 por cien eficaz en la prevención de los embarazos…Se estima que, cada año, aproximadamente 33 millones de mujeres de todo el mundo tienen un embarazo accidental mientras usan un método anticonceptivo.

· El aborto sin riesgos es una forma de ahorrar costos. El costo incurrido por los sistemas de salud en el tratamiento de las complicaciones de un aborto inseguro es abrumador, en especial en los países de escasos recursos. El costo promedio general por caso incurrido por los gobiernos se estimó (según el valor de los dólares estadounidenses en 2006) en USD 114 en África y USD 130 en América Latina. Sin embargo, los costos económicos del aborto inseguro sobre el sistema de salud de un país van más allá de los costos directos de ofrecer servicios posteriores al aborto: 23 millones USD al año por el tratamiento de complicaciones menores causadas por el aborto inseguro en el nivel de la atención médica primaria; 6 mil millones USD por el tratamiento de la infertilidad posterior al aborto; y 200 millones USD cada año por los gastos directos de los individuos y hogares en África Subsahariana por el tratamiento de las complicaciones posteriores al aborto. Adicionalmente, el gasto anual de los individuos y sus sociedades por los salarios perdidos a causa de las muertes o la discapacidad a largo plazo provocada por las consecuencias médicas crónicas del aborto inseguro se estima en 930 millones de dólares.

· Cincuenta y siete países, que representan casi el 40 por ciento de las mujeres de todo el mundo, permiten el aborto a solicitud de la mujer embarazada. Aproximadamente el 20 por ciento de las mujeres de todo el mundo vive en países que tienen leyes que permiten el aborto en función de las circunstancias sociales y económicas de la mujer, esto incluye el efecto de la continuación del embarazo sobre sus hijos existentes y otros miembros de la familia. No obstante, en todo el mundo, el 40 por ciento de las mujeres en edad fértil vive en países que tienen leyes muy restrictivas o donde el aborto, aun cuando es legal, no está disponible ni es accesible.

Ante tanto ruido de los que pretenden la sumisión de la mujer y el incremento de las desigualdades eliminando derechos, hay que destacar y resaltar el vínculo que existe entre la salud de la mujer y los derechos humanos. Ese lazo inseparable genera la necesidad de leyes y políticas que los promuevan y protejan. De ahí, la barbaridad de una contrarreforma del PP que va en contra de la mujer y los derechos humanos.

Ya se sabe que el aborto inseguro, y las muertes y discapacidades que provoca pueden evitarse. También está demostrado que en los países donde se permite abortar según indicaciones amplias, la incidencia y las complicaciones de un aborto inseguro se reducen al mínimo. Solo estos dos hechos bastarían para que el gobierno del PP retirara el anteproyecto.

Pero hay que ir más allá y reivindicar y hacer efectivo, como dice la OMS, que las políticas se orienten a respetar, proteger y cumplir los derechos humanos de las mujeres para alcanzar resultados de salud positivos para las mujeres, para ofrecer información y servicios relacionados con la planificación familiar y la anticoncepción de buena calidad y para satisfacerlas necesidades particulares de las mujeres de escasos recursos, las adolescentes, las víctimas de violaciones y las mujeres con VIH.

¡Esta es nuestra lucha!