Artaud, personaje singular, lo que ya es decir entre las personalidades que desarrollan las artes en la primera mitad del siglo XX, fue escritor, dramaturgo, actor, guionista, poeta y ex-surrealista ingrato a Breton, es decir un exceso y ejemplo de paroxismo artístico, que, relacionando lo escrito más arriba, escribiría: “Es el ojo quien finalmente recompone y subraya el residuo de todos los movimientos” (El cine, Madrid, Alianza ed. 1973). En esta exposición podemos apreciar sus intervenciones en películas, las influencias en este terreno y su guión llevado al cine, “La concha y el reverendo” (“La coquille et le clergyman”, Germaine Dulac, 1928), además podemos ver sus dibujos. ¿He dicho dibujos? “Mis dibujos no son dibujos sino documentos, hace falta mirarlos y comprender lo que hay dentro…” (“Mes dessins ne sont pas des dessins mais de documents, il faut les regarder et comprendre ce qu’il y a dedans” … Catálogo de la exposición “Antonin Artaud. Works on paper”. Nueva York, The Museum of Modern Art, 1996). Aunque para saber más de estas cuestiones, les sugiero que echen un vistazo al catálogo de la exposición donde, entre otros, escribe el profesor Ángel González y sabrán del paroxismo y la excelencia estética.

Es la primera retrospectiva sobre la obra gráfica del artista francés Antonin Artaud. La muestra, bajo el título “Artaud” y comisariada por Marta González Orbegozo cuenta con la participación excepcional de de la Bibliothèque Nationale de France, la colaboración especial de Centre Georges Pompidou de París y el Musée Cantini de Marsella. Además de contar con la colaboración de los herederos del escritor, coleccionistas particulares e instituciones tales como la Bibliothèque Litteraire Jacques Doucet, París, o The Pierre and Gaetana Matisse Foundation, Nueva York.