QUE LA SANGRE NO OCULTE LAS HERIDAS

La única forma de prevenir la lacra de la violencia de género es desarrollando la Igualdad. Los avances legislativos y las esferas de actividad conquistadas por un amplio sector de mujeres no pueden llamarnos a engaño. El trabajo no está concluido. La igualdad real está en mantillas y esto no puede simplificarse reduciéndolo a la esfera de lo doméstico. Es toda una cultura, una concepción de la vida, la que se tambalea y cuyos cimientos se resquebrajan cuando las mujeres deciden convertirse en dueñas de su destino; cuando asumen su libertad y responsabilidades de forma semejante a sus equivalentes humanos. Un fenómeno de consecuencias sociales económicas y emocionales de una magnitud no valorada en toda su dimensión.

Lee mas