«Bienvenidos al Norte» es la película europea mas taquillera de la historia, y la segunda película mas taquillera en Francia después de Titanic, con un total de 20 millones de espectadores.

Sin duda, su éxito radica en la necesidad que tenemos de dar sentido a nuestras vidas, de encontrar el amor y en definitiva de ser felices.

La película es una sencilla comedia con grandes dosis de ternura, comprensión y confianza en la nobleza de las personas. Se trata de una divertida historia en la que su protagonista se debe enfrentar a una difícil situación. Phillippe Abrams (Kad Merad) es un cartero al que destinan, en contra de su voluntad, a Bergues, un pueblecito junto a la frontera con Bélgica. Phillippe piensa que va a ser un sitio horrible, cuyos habitantes, según su opinión, mascullarán una lengua ininteligible. Cuando llega allí, descubre que es un lugar idílico, con habitantes encantadores. De todas formas, a su mujer, de la que está distanciado, y que vive en su localidad de origen, le asegura que vive en un auténtico infierno, con el fin de despertar su compasión. Lo consigue hasta el día en que ella anuncia que va a acudir a visitarle. A Abrams no le queda más remedio que pedirles a sus nuevos amigos y vecinos que interpreten la farsa que le ha contado a su mujer.

Los personajes de Bienvenidos al Norte son fruto de la realidad, personajes que Dany Bonn sacó de la vida cotidiana de Pas-de Calais. Son, entre muchos otros Kad Merad, Zoé Felix, Anne Marivin. El autor asegura, de una forma cómica, que su zona es la mejor y la gente que la habita es la más simpática de toda Francia.

El film rompe los estereotipos asentados a lo largo de muchos años sobre los personajes de un sitio u otro, y concede al ser humano la facultad de poder llegar a ser feliz.

Es una magnífica película pero, en caso de tenerla que valorar, la situaría por detrás de «Odette» y «Amelie» a pesar de ser menos taquilleras.