Nunca un papel tan pequeño tuvo tanto poder. Y ahora es el momento de canalizar nuestros deseos hacia el cambio de sociedad a través del voto. Para ello, es preciso abandonar durante un momento la vorágine, en la que se mueve nuestra sociedad, y detenernos unos instantes a informarnos, a pensar y a actuar.

Un ejemplo,que demuestra que no vamos por el camino correcto se puede observar en la portada del periódico LA VANGUARDIA, del martes 20 de mayo de 2014. Las dos noticias principales eran:

· La primera: “La banca se quedó 49.000 viviendas por impago en el 2013. Los desahucios de familias que aún residían en el inmueble suman 1.668.”

· La segunda, en paralelo, “Messi, el mejor pagado del mundo. El astro firma su nuevo contrato, de unos 38 millones de euros al año, mientras la directiva analiza los futuros fichajes.”

· Otras noticias eran: “Leyes a la carta para salvar obras ilegales en parajes naturales”; “Retrasos en la llegada de las becas comedor” y “El fiscal solicita tres años para la ex cúpula de Caixa Penedés. Los cuatro acusados esgrimen en el tribunal la legalidad de su indemnización de 31,6 millones “

No quiero vivir en una sociedad así ¿Y tú? Quiero una sociedad donde la libertad, la igualdad y la justicia social sea una realidad en la vida de las personas. Y eso se consigue cambiando el rumbo de la sociedad. Se consigue con empleo digno para todos, porque sin empleo no hay posibilidad de libertad ni de igualdad. Sin empleo para las personas la democracia se va agrietando hasta destruirse.

El empleo de calidad debe ser el objetivo principal de Europa. Crecimiento, cohesión social y empleo digno, de calidad y estable. Eso es lo que está en juego en estas elecciones. O seguir como estamos, con un Gobierno de las élites económicas y políticas que imponen destrucción de empleo, recortes sociales, devaluaciones salariales y precariedad laboral.

En los más de dos años de Gobierno de Rajoy se han destruido 1,2 millones de empleos, dos millones de familias tienen a todos sus miembros en paro, los parados de larga duración han aumentado un 70 por ciento, se ha recortado la inversión en políticas activas de empleo en un 52 por ciento, y el desempleo juvenil se ha convertido en uno de los mayores escándalos de nuestra sociedad.

Pero hay alternativas, las que presenta el PSOE en estas elecciones junto con el resto de partidos socialistas europeos. ¿Cuáles? En otras:

· Pacto Europeo por el Empleo.

· Multiplicar por tres los fondos de Garantía de Empleo Juvenil,hasta los20.000 millones que estima la OIT necesarios para afrontar el problema.

· Fortalecer el Fondo Social Europeo para los parados mayores de 55 años.

· Agencia Europea de Empleo, que coordine el trabajo e información de las agencias nacionales.

· Salario Mínimo Europeo, para asegurar a todos los trabajadores un salario digno y suficiente.

· Crear un “suelo” deprotección socialcon acceso universal a bienes como la sanidad y la educación.

· Organismo Europeo de Inspección Laboral, con prohibición del uso de empresas registradas en paraísos fiscales y garantíade igualdad de derechos para los trabajadores en todos los Estados miembros.

Estos días se habla mucho de abstención, como si fuera algo neutral o lineal que ocurre por igual en todos los lugares, por igual en todas las clases sociales. Pues no, la abstención va por barrios y afecta más a las personas que lo están pasando peor. Y mucho menos en los barrios con poder adquisitivo alto.

¿Qué significa esto? Pues que los que más tienen, que son menos numéricamente, acaban siendo más a la hora de contar los votos y por tanto ganan. Si, ganan y nos imponen sus políticas de recortes que a ellos no les afectan. Significa que los que somos más, las clases trabajadoras y la clases medias, nos hemos creído su propaganda y al no votar, porque ya sabes “todos son iguales”, perdemos y nuestras necesidades no son tenidas en cuenta por un Gobierno que escucha a las elites económicas y políticas que les pusieron y no a los ciudadanos que lo necesitan.

Que nadie se confunda, no son malvados por ello, defienden sus intereses. Y tú, ¿vas a defender los tuyos votando por lo que necesitas, sueñas y deseas? O te vas a quedar mirando.