El director de «Blue Valentine» vuelve a ofrecernos un intenso drama en formato de thriler con Ryan Gosling como protagonista junto a otro de los actores de moda, Bradley Cooper. Aunque sólo fuese por disfrutar de las dotes interpretativas de Gosling la película merecería la pena pero Derek Cianfrance nos ofrece una película intensa que nos habla de amores desgarrados. Nos sumerge en una eficaz disecciónde las consecuencias que producen nuestros actos para otras vidas, de los efectos no deseados para bien o para mal en nuestros seres queridos y en todas aquellas personas con las que coincidimos en nuestro quehacer diario.

«Cruce de caminos», nos relata las peripecias de un misterioso piloto de motos, Luke (Ryan Gosling), que se encuentra sorpresivamente con que ha sido padre. Este hecho le obliga a cambiar de vida, y a asumir su responsabilidad. En este intento de mantener a su nueva familia, Luke comete una serie de atracos a bancos aprovechando su increíble habilidad con la moto. Todo se complica cuando en el camino de Luke se cruza un ambicioso oficial de policía, Avery Cross (Bradley Cooper), que busca ascender rápidamente en un departamento policial lleno de corrupción.

Ambientada en una pequeña localidad, un microcosmos en el que los juegos de poder, ambiciones y emociones son perceptibles como muestra de verdades y pulsiones universales. La historia tira y afloja entre una maraña de personajes a los que se procura no juzgar pese a que todo orbita en torno a los pecados y defectos que heredamos de modo inevitable. En el fondo es lo de siempre: todos somos personas. «Nada de la condición humana nos es ajeno» como decía el clásico.