La última novela de Martínez de Pisón nos conduce a lo largo de los últimos cincuenta años de la reciente historia española. Para ello, nos relata la vida del italiano Raffaele Cameroni desde su llegada a España para luchar como voluntario en el bando franquista y su renuncia a volver a su país tras enamorarse de su guapa enfermera española.

Como en sus novelas anteriores, hay una apacible convivencia de la ternura con la sordidez, de la familiaridad de lo cotidiano con lo misterioso e inquietante, de la melancolía con el humor, de la fuga con la necesidad de regresar al origen.

Sus novelas La ternura del dragón y Alguien te observa en secreto lo convirtieron en uno de los más interesantes narradores de la década de los ochenta. Carreteras secundarias lo confirmó, en la década de los noventa. Y ahora, Dientes de leche lo consolida como un buen escritor. Martínez de Pisón logra desde su gran meticulosidad una novela a veces tierna y divertida, otra, dura y vibrante pero siempre conmovedora.

El propio escritor ha explicado que la elección del tema de la Guerra Civil es la respuesta a la curiosidad que siente por la historia reciente de España. «Es un pasado que está vivo y las cicatrices aún no han cerrado. Hacía falta que los nacidos en los 60 demos una visión que aspire a la objetividad, que no a la neutralidad, porque para mí el lado de los buenos será siempre el de la República».