Su anuncio de modificar de manera unilateral la ley electoral, como ya han hecho en Castilla-La Mancha y pretenden hacer en otras comunidades autónomas donde gobiernan, para intentar mantenerse en el poder a toda costa y como sea, ante las elecciones municipales y autonómicas que se celebrarán en mayo del próximo año, supone dinamitar los consensos sobre los que se asienta nuestra democracia.

Su autoritarismo parece insaciable, porque no contentos con ocupar y controlar sin ningún pudor las instituciones, los órganos judiciales y los de control del Estado, es decir, no contentos con ocupar todo el sistema para que esté a su servicio y no al de los ciudadanos, ahora pretenden modificar la ley electoral para perpetuarse en el poder de manera no democrática.

Y lo hacen nuevamente procurando engañar a la sociedad española diciendo que su finalidad es regenerar la democracia en España, cuando este caballo de Troya supone un renacer de épocas no democráticas ya superadas en nuestro país. Pero la primera pregunta es: ¿por qué quieren de prisa y corriendo hacer ellos solos un cambio tan importante cuando estamos a nueve meses de las elecciones? ¿Qué ha pasado en el último año?

· Porque Mariano Rajoy, el 12 de febrero de 2013, en una conferencia organizada por The Economist titulada “Más allá de la austeridad: volver a la senda del crecimiento” decía literalmente: “¿la Ley Electoral se puede modificar? Por supuesto que se puede modificar, como cualquier Ley; pero creo que lo más importante, conociendo la historia de este país, es que cualquier modificación de la Ley Electoral se haga con un gran consenso. Yo, desde luego, nunca modificaré la Ley Electoral por mayoría. Por mayoría subiré o bajaré la tarifa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero en ningún caso modificaría la Ley Electoral. Creo que hay consensos básicos que hay que preservar.”

· Porque Dolores de Cospedal, decía “Hacer un cambio en las leyes electorales ya la han utilizado muchos personajes lamentablemente en la historia (…)me estoy refiriendo a Mussolini, me estoy refiriendo a Hitler, me estoy refiriendo a muchas personas que , aunque suene fuerte llegaron de forma democrática, democrática, elegidos y una vez instalados en los gobiernos cambiaron las leyes electorales”( 03/10/07). O “Reformar una ley electoral con los únicos votos y el único apoyo de un gobierno es algo que no se produce en ninguna democracia, que es un sistema propio de sistemas bolivarianos no propio de un régimen democrático”(26/09/07). O “Pues creo que ni es el momento, ni lo entenderían los ciudadanos y desde luego los golpes de Estado no los vamos a consentir. Eso es lo que me parece este intento de reforma electoral encubierta.”(31/01/07)

Pues lo que ha pasado es que las encuestas de verdad, las que no se manipulan y no se hacen con fines propagandísticos, sino para saber la realidad, muestran con claridad que el Partido Popular está en caída libre y van a dejar de gobernar muchas Ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Y ante este escenario, en lugar de asumir errores o reaccionar democráticamente, les sale el autoritarismo que llevan dentro para intentar perpetuarse en el poder sin el apoyo de los ciudadanos. Algo que es imposible en democracia.

El PP tiene que rectificar y volver al discurso de que hay consensos básicos que hay que preservar. Y entre ellos se encuentran las leyes electorales. Es simple, 2+2 son más que 3, y 2+2 tiene más representatividad que 3 por mucho que el PP quiera decir lo contrario. Y si no, que se lo digan a Juan Barranco y los socialistas del Ayuntamiento de Madrid cuando una moción de censura en el año 1989 entre AP+CDS les arrebató la alcaldía.

No valen atajos autoritarios señores y señoras del PP. NO se puede dinamitar la democracia por conservar los sillones de espaldas a los ciudadanos. No lo van a permitir los españoles. NO les va a salir bien.