Es una tarea ingrata para quien se considere sinceramente de izquierdas enjuiciar desde Europa la trayectoria de Hugo Chávez, porque creo que si por una parte tenía una concepción caudillista y personalista de la acción política también es cierto que el apoyo y la devoción manifestados por los pobres de Venezuela algo tiene que ver con su acción en su favor.

La desaparición a los 95 años de Stephane Hessel, el autor del libelo “Indignez vous!” ha motivado un homenaje nacional con toda la solemnidad que ofrece el marco del claustro de los ‘Invalides’ parisino. No ha faltado una voz para homenajear una trayectoria impecable de resistencia física y armada al nazismo, de defensa e ilustración de los derechos el hombre y por fin, al ocaso de su vida una llamada a la vez desesperada y entusiasta a la indignación de las jóvenes generaciones ante la alteración y violación de las ilusiones progresistas. La solemnidad de una ceremonia que invitaba más a la participación de cada conciencia puede ventajosamente compararse a la promoción de una emoción sincera pero callejera y desde luego partidista.

Podemos, desde nuestra atalaya europea criticar la práctica política de Hugo Chávez, preferir soluciones sociales demócratas a los agobiantes problemas de las sociedades ibero americanas o africanas, pero debemos admitir que si ocurren fenómenos como el Chavismo es porque nadie se ha indignado suficientemente cuando era necesario, es decir desde hace décadas, por no decir desde hace siglos. Cuando nos olvidamos de las imperiosas exigencias de un ideal solidario, tal y como lo defendía Stephane Hessel, obligamos, sí obligamos a los desfavorecidos a echarse en brazos del populismo. La idea social estaba tanto en la base del nacionalsocialismo como del fascismo italiano. El Caudillismo al estilo ibero americanos, desde Perón hasta Chávez viene de la pasividad, de la complicidad, de la actuación de los imperialismos económicos, políticos, financieros y del conformismo de nuestras sociedades occidentales.

La imagen del féretro de Hugo Chávez acompañado por un océano de pobres debe impactarnos. La belleza de la ceremonia de los ‘Inválidos’ no puede ser una coartada de nuestras sociedades. Por muchos países de Europa, al no tomar en consideración ‘la Indignación’ de los jóvenes que pronto será la de los mayores, veremos florecer movimientos políticos negativistas y populistas. 2014, año de las elecciones europeas, puede convertirse en el revolcón que nos despierte de una pesadilla anunciada tanto en Caracas como en Roma.