Una fábula del tiempo, un juego con el antes y el después. Una vida que trascurre al revés. Benjamin Button, el protagonista interpretado por Brad Pitt, es una persona que envejece al revés que el resto de los seres humanos. El film es la adaptación de la novela corta que Scott Fitzgerald publicó en 1921. El encargado de escribir el guión ha sido Eric Roth, responsable de otras cintas como «Forest Gump» o «Munich», nos daba la certeza del perfecto ensamblaje de una historia complicada de llevar al cine. Si a este acierto se une la elección del director, David Fincher, que en su filmografía nos ha regalado películas como “Seven”, “El Club de la Lucha” o “Zodiac”, el resultado no podía ser otro que el que es, una magnífica película.

Brad Pitt hace un gran trabajo interpretativo junto a Julia Ormond. La ambientación por las diferentes épocas que trascurre la historia es perfecta con un detalle de gran minuciosidad. Una verdadera oportunidad para recorrer un pedazo de la historia norteamericana a través de los ojos de un ser distinto al resto, que logra, sin embargo, hacerse un hueco en una etapa complicada, amenazada constantemente por conflictos militares, raciales, sociales y, en su caso, también familiares.

Los efectos especiales junto al extraordinario maquillaje hacen más que creíble las diferentes edades del protagonista.

Es un trabajo emotivo, sorprendente, intemporal que discurre entre la magia y los deseos.