Estas transformaciones, estos cambios necesitarán para su efectiva realización de la toma de decisiones valientes y decididas, que necesariamente deberán ser tomadas de manera conjunta por la ciudadanía y la clase política. Ante estos desafíos a uno le asaltan multitud de preguntas como si ¿seremos capaces de articular medidas como la reforma de los organismos internacionales para dar igualdad a la toma de decisiones, eliminando elementos como el derecho a veto? ¿Podremos articular la reforma del FMI para dar cabida en su seno a los países en vías de desarrollo? ¿Seremos responsables para poner en marcha un estatuto universal de trabajadores para que los derechos y libertades de la ciudadanía global sean respetados? ¿Llevaremos a cabo una reforma económica global que articule los gravámenes a las grandes corporaciones para evitar que la esquilmación de recursos económicos en el tercer mundo siga siendo una realidad? ¿Seremos capaces de impulsar medidas para erradicar la pobreza del planeta? En definitiva, ¿seremos capaces de construir un nuevo mundo?

Francamente opino que sí, que podemos empezar a transformar nuestra realidad en el sentido de lograr esas cotas de progreso compartido y de hacer posible una revolución pacífica pero intensa que postergue al pasado las imágenes de la pobreza, la guerra y la desesperación en la que actualmente viven las dos terceras partes del planeta. Pero para ello deberemos articular desde la clase política asumir un nuevo liderazgo, un liderazgo pasado en la integridad y en la coherencia entre la palabra y la acción. Sólo así lograremos la conexión necesaria con una sociedad civil orgánica en continuo movimiento e interconexión que día tras día reclama que sean estos los valores que impulsen la política, que sean estos los pilares que hagan de la toma de decisiones la búsqueda de los interés generales y no los particulares. Esta es la clave de este tiempo que nos ha tocado vivir, ésta es la piedra rosseta en donde podremos interconectar en un solo idioma los anhelos de millones de personas que en diferentes lugares del mundo tienen el sueño de que otro mundo es posible. Construyámoslos entre todos.