Probablemente, es la película más esperada del año. Ha sido seleccionada para competir en los Oscar, en representación del cine español. Y es de un género, el de terror, no muy frecuente en nuestro cine patrio. Es una buena película de terror, con un guión bueno pero predecible, una dirección sobria, pero muy eficaz, que logra que los actores den lo mejor en sus interpretaciones llegando a estar francamente magníficos.

La película cuenta la experiencia de una mujer que, junto a su familia, decide reformar un antiguo orfanato. El problema surge cuando su hijo comienza a mantener contacto con unos entes sobrenaturales. Lo demás, merece la pena vivirlo directamente.

Quiero aprovechar esta oportunidad para reivindicar los antecedentes del cine de terror español y poner donde corresponde a Paul Naschy (Jacinto Molina es su nombre real)

actor, guionista, director y productor. Apodado el «Boris Karloff» español, se ha convertido con los años en todo un actor de culto. Y es que, con más de cien películas a sus espaldas, Naschy lo ha sido todo dentro del cine de terror. Legendarias son sus interpretaciones de hombre lobo en la saga de Walpurgis.

Porque aunque no se lo crean, antes de la excelente película “Los Otros” de Amenábar, había cine español de terror.