En el pleno que el Parlamento Europeo celebra en Estrasburgo este mes de junio de 2015 se someterá a votación la resolución aprobada por la Comisión de Comercio Internacional respecto de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, más conocida por sus siglas en inglés, TTIP (1).

Éste es un momento clave en la negociación de este tratado económico con los Estados Unidos, pues el Parlamento Europeo está tratando de fijar una posición que limite a la Comisión Europea en sus conversaciones con Washington. Si esta propuesta de resolución no saliera adelante, la cámara de Estrasburgo estaría renunciando a dar su opinión sobre el contenido del TTIP, y en la práctica dando carta blanca a los negociadores para acordar el texto que les venga en gana.

En cambio la resolución tal y como fue adoptada en la comisión parlamentaria más arriba citada es un texto muy ambicioso que pone el listón alto para la negociación. No en vano el ponente del informe ha sido el eurodiputado socialista Bernd Lange, quien ha logrado incluir en el mismo el respeto a los estándares laborales y sociales de la Organización Mundial del Trabajo como condición necesaria para la firma del TTIP, así como la exclusión explícita de los servicios públicos del ámbito del futuro tratado, entre muchos elementos positivos. Los socialistas europeos han demostrado una seriedad y rigor encomiables, no oponiéndose por principio a un acuerdo comercial con los Estados Unidos, como la Izquierda Unida Europea y Los verdes, y no mostrándose a favor de cualquier tipo de tratado, como parece ser la postura de los democristianos y liberales europeos.

Y sin embargo una injusta campaña de prensa digital por los voceros del partido que siempre saca resultados electorales por debajo de las expectativas que despierta, lleva días atacando a los socialistas españoles por haber elaborado y apoyado un informe sobre el TTIP que incorpora un sistema de arbitraje privado para la resolución de litigios entre Estados e inversores extranjeros, conocido como ISDS (2) en sus siglas en inglés, lo que es completamente falso.

Más al contrario, lo que dice la propuesta de resolución es que las disputas entre Estados y agentes económicos foráneos deben resolverse ya en los tribunales nacionales, ya en un tribunal internacional permanente compuesto de jueces profesionales nombrados por los poderes públicos. Ni una cosa ni otra tiene nada que ver con el llamado ISDS, donde en efecto resuelven la controversia árbitros que no son necesariamente al menos jueces o magistrados.

Eso sí, es importante destacar que el sistema del tribunal internacional de inversiones es más adecuado que las jurisdicciones nacionales para resolver este tipo de litigios. Si un inversor internacional demanda a un Gobierno ante la jurisdicción ordinaria por un cambio legislativo que le produce un perjuicio, el juez nacional aplicará la norma vigente (es decir, la que ha sido modificada), impidiendo cualquier posibilidad de indemnización, particularmente en Estados Unidos donde la cultura jurídica, a diferencia de la europea, no contempla con la naturalidad propia de los Estados miembros de la Unión la aplicación de normas incluidas en tratados internacionales por parte de los jueces y tribunales domésticos si no han sido previamente incorporadas al derecho interno. Por tanto, el establecimiento de un tribunal internacional de inversiones, multilateral, o mejor aún bilateral en el marco del propio TTIP, es la mejor garantía de las empresas europeas que invierten en Estados Unidos pueden disponer. La solución multilateral, en el ámbito de las Naciones Unidas o de la Organización Mundial del Comercio, es desde luego deseable, pero se necesitarán muchos años para su puesta en funcionamiento. Por tanto es necesario establecer un mecanismo jurisdiccional bilateral propio del TTIP, pues su creación solamente depende de la voluntad de dos partes, Europa y Estados Unidos.

En cualquier caso, no hay ni rastro del famoso ISDS en la posición actual del Parlamento Europeo, ni mucho menos en la de los socialistas europeos, quienes siempre la han rechazado. Es lamentable que tamaña ofensiva de intoxicación de la opinión pública quede perfectamente impune.



(1) TransatlanticTrade and InvestmentPartnership

(2) Investor-State Dispute Settlement