Y es en esta situación donde algunos se esfuerzan por hacer de la acción política una herramienta de progreso real y justa, un instrumento de transformación social y amplitud de derechos. Otros, lobos esteparios de la mentira y la manipulación, se apoyan en los mass media, y a modo de coro de charlatanes y comparsas genovesas, lanzan mensajes manipuladores, que lejos de ayudar a la búsqueda de soluciones para la ciudadanía, sólo tienen como objeto el deterioro de la acción de Gobierno, aun cuando la utilización de esas herramientas supone el propio desgaste de la política como instrumento necesario e imprescindible de la democracia.

Pero poco importa eso a quienes hacen de la política sólo charlatanería, y es cierto que de charlatanes está el mundo lleno, y se pueden encontrar a poco que uno rasque en diferentes lugares, aunque en los últimos tiempos parece que la derecha española aglutina a gran parte de ellos. Y para muestra un botón o dos: hace poco leía en la prensa dos intervenciones de sendos líderes del PP, por un lado Mariano Rajoy, y por otro Juan Ignacio Zoido, candidato a la alcaldía de Sevilla. El primero señalaba que la manifestación en contra de la nueva Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que tuvo lugar el pasado 18 de octubre en Madrid había contado con la presencia masiva de ciudadanos y ciudadanas españolas, las mismas fuentes populares indicaban que dos millones de personas habían dicho con este gesto NO a la Nueva Ley de Interrupción Voluntaria del embarazo. Por ello señalaba Rajoy, el Gobierno debía escuchar a la ciudadanía, algo que a juicio del líder popular no hacía el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Este mismo mensaje podía escucharse a otro considerable líder político popular en este caso al candidato a la alcaldía de Sevilla por el PP, Juan Ignacio Zoido, que a modo de punto y aparte, señalaba que en Sevilla el gobierno socialista de Alfredo Sánchez Monteserín tampoco escuchaba a la ciudadanía, siendo prueba de ello la manifestación que los comerciantes del popular barrio de Triana habían realizado en masa en contra de la peatonalización de la calle San Jacinto.

Y salvando el despiste en cuanto a los asistentes a dichas manifestaciones algo que en ningún caso podría tener tintes manipulatorios, en la manifestación de Madrid, según la agencia Lynce, asistieron 55.000 personas y en la de Sevilla 500, ante tanta entrega a la escucha activa de la ciudadanía de la que hacen gala los líderes de la derecha española, uno no puede más que alegrarse, enorgullecerse de que por fin el PP –fundado, no olvidemos, por un “democrático” señor “estadista” de apellido Fraga , Ministro del Movimiento- quiera escuchar al pueblo español, aun cuando está en nuestra retina esa falta de escucha, compresión y cercanía a la ciudadanía de este país, de la que hicieron gala en su época de gobierno.

No obstante, entre tanta foto buscada, cifras engordadas y magnífica docilitas adquirida por generación espontánea, uno no puede más que pensar que en la política española pertenece a un tiempo de charlatanes.