Decía hace dos días en Nueva York nuestro ilustre libertario el Sr. Aznar, que hay que recortar el estado de bienestar porque no puede ser eso de que todos quieran ganar más trabajando menos. El Sr. Aznar ignora, quizás a propósito, que el crecimiento de la productividad significa precisamente eso, que se puede producir mucho más con mucho menos trabajo. Es legítimo y razonable que la población que percibe este crecimiento quiera participar de ello con mejoras en el nivel de vida y menos horas de trabajo. El 90% de la población española, prefiere un poco menos renta per cápita y retirarse antes no después.

Mirando a lo que ha pasado en la agricultura en los últimos 50 años no puede uno menos de preguntarse cómo es posible que nos digan que es absolutamente necesario que trabajemos dos años más, porque esto es “insostenible”. Por supuesto que los que nos hablan de la insostenibilidad del sistema se guardan muy bien de definir exactamente lo que quieren decir con “insostenible”.

Hace 40 años en un pueblo de Castilla, 500 habitantes trabajaban todos los días del año para arrancar a la tierra una producción suficiente para alimentarse bastante mal todos ellos. Hoy 10 personas con cuatro tractores y una cosechadora hacen el mismo trabajo en 2 meses de trabajo y producen mucho más, bastante para que se alimenten 1000 personas. Es decir para vivir igual que hace 50 años a cada familia del pueblo le tocaría trabajar una vez cada 20 años. Esto es lo que llaman los economistas crecimiento de la productividad.

Los economistas de la Comisión Europea confían en que la productividad seguirá creciendo en Europa, de forma que se requiera cada vez un número menor de personas para producir los mismos bienes. Calcula la Comunidad Europea en sus estudios sobre el envejecimiento que puede esperarse que de aquí a 30 años la productividad en España casi se haya duplicado. Es decir, aquello que nos dicen de que el número de pensionistas por trabajador se duplicará y que esto es claramente “insostenible“ es un velo que nos lanzan a los ojos para que no veamos claro.

Estima la Comisión que el PIB per cápita en España dentro de 30 años, a precios de hoy, rondará los 40.000 € frente a los 23.000€ de hoy.

Si no fuera tan trágico, sería gracioso. Tenemos hoy un nivel de vida bastante bueno, la productividad va a seguir creciendo con fuerza y el PIB per cápita a precios de hoy casi se duplicará en 30 años, ¿y se nos dice que hay que trabajar dos años más porque esto es “insostenible”?

Lo que pasa es que los más ricos, una parte muy pequeña de la población, no quieren que la parte del PIB que va a pensionistas y trabajadores, la mayor parte de la población, aumente unos 3 a 4 puntos de PIB en 30 años, aunque el número de retirados se duplique. Este es el significado de “insostenibilidad”: no se quiere repartir. Aunque la riqueza de estos ricos vaya a crecer enormemente en esos 30 años y aunque la distribución de la renta y la riqueza en España esté a la cola de las grandes naciones europeas.

Esta es la razón de que se vayan a empeorar las pensiones. Los más ricos, que son relativamente pocos en la sociedad, y cuyas rentas y riqueza son enormes, no quieren que sus rentas crezcan un poco más despacio que el PIB y que se reparta un poco entre los más débiles, la mayoría de la población. Esta es la verdadera razón por la que se va a reducir la pensión inicial y se va a hacer trabajar dos años más a la mayor parte de la población. La reforma –empeoramiento- de las pensiones se hace para que la parte de PIB que va a los pensionistas no aumente aunque su número casi se duplique en 30 años.

Por supuesto que ni políticos del PSOE ni los del PP le presentan a la población la realidad como es, prefieren que la población se engañe sola diciéndoles que las pensiones son “insostenibles”, sin decirles cual es el verdadero significado de la palabra. Insostenible en mi tierra significa que no hay bastante, no que no se quiere repartir lo mucho que va a haber.

La Comisión Europea y todos los políticos europeos, neo liberales la mayor parte de ellos, son los que han decidido que se empeoren las pensiones y que sufra la población en vez de subir la presión fiscal. Los estados nórdicos con una presión fiscal más de 10 puntos de PIB mayor que la española son más ricos que nosotros, con la renta repartida más igualitariamente y con sociedades perfectamente sostenibles.

La Comisión y los políticos europeos se están equivocando. Es muy probable que Europa se enfrente en el futuro con un problema de desempleo creciente debido a los avances tecnológicos, al estancamiento del consumo y a la globalización. En vez de paliar este problema por la vía elegante de reducir la edad de jubilación, van a agravarlo empujando para que la edad de jubilación se retrase.

Y esto se vende a la población con medias verdades, algo que es práctica habitual de la Comisión, de nuestro Sr. Almunia y de nuestros estimados PSOE y PP, muchos de los cuales dan la impresión de no saber de lo que están hablando cuando de pensiones se trata.