España y los españoles pierden nuevamente oportunidades. Y siendo esto grave, lo es aún más la decisión política del Gobierno del PP de incrementar la desigualdad y no invertir en cohesión social, en el preciso momento en que está en los niveles más altos de las últimas décadas, con un empobrecimiento de las clases medias y de la clase trabajadora, y con el incremento de la pobreza y de la exclusión social.

El PP sigue sin querer ver, como ya han hecho organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que la igualdad y la cohesión social son elementos económicos determinantes para conseguir salir de la crisis y tener crecimiento económico estable y duradero en el tiempo. Ello, sin entrar en que el objetivo fundamental en una sociedad tiene que ser la dignidad de las personas, de todas las personas sin distinción.

El incremento de la desigualdad pone en riesgo la democracia. El que existan millones de personas sin trabajo y se abandone por parte de los gobiernos el objetivo del pleno empleo también. Por ese motivo, lejos de las declaraciones y la propaganda están los hechos:

· En España, se han perdido 4,5 millones de empleos, es decir, uno de cada seis empleos existentes en el año 2007. Hoy, hay 800.000 empleos menos que cuando Rajoy llegó al gobierno.

· Más del 60 por ciento de las personas que buscan trabajo llevan desempleadas más de un año, y el 42 por ciento más de dos años.

· Hay3.300.000 personas paradas que no tienen ninguna protección. Es el mayor nivel de nuestra historia y casi 2 millones más de parados sin protección que los que había en enero de 2010.

· El Gobierno reduce el gasto en desempleo en más de 4.000 millones de euros, mientras hace una reducción fiscal para los que tienen ingresos más altos que cuesta casi lo mismo: unos 3.700millones.

· Los trabajadores con salario mínimo o incluso menor han pasado del 8,9 por ciento en 2008 al 11,3 por ciento en 2011. Y sigue incrementándose y afectando especialmente a mujeres, un 16,4 por ciento en 2011.

· La proporción de población en riesgo de pobreza y exclusión social ha pasado del 24,7 por ciento en 2009 al 27,3 por ciento en 2013.

· Cuando estalló la crisis, 0,7 millones de personas vivían en hogares sin ingresos. En el segundo trimestre de 2014, el número supera los 1,8 millones.

· En 2013, el riesgo de pobreza entre las personas que trabajan era del 11,7 por ciento, y llega casi al 40 por ciento entre los desempleados.

· El riesgo de pobreza aumenta con el número de hijos. El riesgo de pobreza de los hogares sin hijos a cargo era del 14,8 por ciento en 2013, mientras que era superior al 23 por ciento para los hogares con uno o más hijos a cargo.

· Las pensiones pierden poder adquisitivo en 2015, ya que la revalorización será del 0,25%, pero la inflación será del 0,7%.

Con estos datos, y otros muchos más, se puede afirmar que se ha producido una ruptura del contrato social en España. Consecuencias: más inestabilidad social, política y económica. Las personas que sufren tiene angustias, miedos y falta de seguridades vitales en el presente que les van a llevar a la acción tarde o temprano. Y hay muchos tipos de acción.

Ante este escenario, hay que recordar al PP y a Mariano Rajoy que un gobierno que ha sido elegido democráticamente tiene que tener como objetivo mejorar la vida de sus ciudadanos. Tiene que tener como objetivo el pleno empleo con trabajo decente y abordar las necesidades de las personas más vulnerables, porque de esa manera mejorará la vida de sus ciudadanos, se impulsará el crecimiento económico e irá acabando con la desigualdad.

Se puede y se debe hacer. Quedan pocos meses para poder hacer realidad el cambio. Hay que pasar de espectador y sufridor a protagonista de la modernización, el progreso y la justicia social en España.