El último ejemplo es la intervención del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso de los Diputados donde dice que España está entrando en el “circulo virtuoso de una recuperación económica sólida que huye de las fragilidades del pasado”.

¿Qué pueden pensar los 5.933.300 parados que hay en España, según la EPA, cuando escuchan estás palabras? ¿Sabe el Gobierno del PP que hay un 25,93 por ciento de personas que no tienen trabajo?

¿Qué pueden pensar las más de 525.000 personas paradas que buscan su primer empleo?

¿Qué pueden pensar las 2.419.400 personas que llevan dos o más años buscando un empleo? ¿Sabe el gobierno del PP que en 2007 las personas que llevaban dos o más años en paro eran 246.400 personas en toda España y ahora son 2.419.400 personas?

¿Qué pueden pensar las personas que además de no tener trabajo ven como les quitan la cobertura por desempleo? ¿Sabe el Gobierno del PP que la tasa de cobertura de los desempleados ha caído del 79,4 por ciento en abril de 2010 hasta el 57,9 por ciento actual, según los datos oficiales del Ministerio de Empleo? Además, ¿Sabe el Gobierno del PP que la cuantía media mensual de la prestación por desempleo (815 euros) se ha reducido en casi 30 euros en los últimos cinco años?

Las personas paradas piensan que la sociedad les ha dejado tiradas, que son ciudadanas no ya de segunda sino de tercera y cuarta, mientras el gobierno del PP gobierna para las elites económicas y políticas y para el 10 por ciento de la población más rica. Se sienten abandonadas, porque son conscientes que de este Gobierno del PP les ha engañado cuando les prometió empleo, bajada de impuestos y que no se iban a recortar derechos.

El Gobierno del PP sabe lo que hace, quiere una sociedad con más desigualdades para que los que más tienen acumulen más poder y riqueza. Quiere una sociedad donde un número muy importante de la población mendigue bienestar, porque serán más dóciles a la hora de recoger las migajas que les tiran y a la hora de aceptar trabajos precarios, con más horas y sueldos de miseria. Han instalado la frase: “O lo aceptas o hay mucha gente fuera esperando para hacerlo” y “Peor es no tener nada”.

Lo dramático es que el Gobierno del PP con sus recortes de derechos y sus imposiciones está consiguiendo una sociedad dividida donde dejas de ser ciudadano y te conviertes en esclavo en cuanto entras en muchos puestos de trabajo o pierdes tu empleo. Tal es así que para el 76,2 por ciento de la población la situación política es mala o muy mala.

Ante esta realidad, hay que decir basta, porque es la ciudadanía la que tiene que democratizar la economía. Y democratizar la economía es acabar con la codicia y sustituirla por el beneficio colectivo en la empresa; es ampliar derechos; es ser también ciudadano en tu puesto de trabajo; es cuidar y ayudar a las personas que no tienen empleo; y es tener como sociedad el objetivo del pleno empleo porque es posible.

En 1904, Constantino Cavafis escribió el magnífico poema “Esperando a los bárbaros”. Hoy sabemos que los bárbaros llegaron y son este Gobierno del PP que recorta derechos y bienestar a la mayoría de la población. Y que la solución, al fin y al cabo, está en las manos de los ciudadanos.

¡A por la solución!

Esperando a los bárbaros (Cavafis)

-¿Qué esperamos congregados en el foro?

Es a los bárbaros que hoy llegan.

-¿Por qué esta inacción en el Senado?

¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

Porque hoy llegarán los bárbaros.

¿Qué leyes van a hacer los senadores?

Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

-¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto

y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,

está sentado, solemne y ciñendo su corona?

Porque hoy llegarán los bárbaros.

Y el emperador espera para dar

a su jefe la acogida. Incluso preparó,

para entregárselo, un pergamino. En él

muchos títulos y dignidades hay escritos.

-¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron

hoy con rojas togas bordadas;

por qué llevan brazaletes con tantas amatistas

y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;

por qué empuñan hoy preciosos báculos

en plata y oro magníficamente cincelados?

Porque hoy llegarán los bárbaros;

y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

-¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores

a echar sus discursos y decir sus cosas?

Porque hoy llegarán los bárbaros y

les fastidian la elocuencia y los discursos.

-¿Por qué empieza de pronto este desconcierto

y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)

¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían

y todos vuelven a casa compungidos?

Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.

Algunos han venido de las fronteras

y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?

Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.