Su incapacidad, la pretenden, como siempre, distraer con fuegos artificiales que en este momento, y en el caso de Eurovegas, son todavía más infames porque están jugando con la desesperación de muchos ciudadanos que están sufriendo para poder salir adelante.

Durante los últimos meses, los ciudadanos y los representantes políticos en la oposición, somos espectadores de un circo que se caracteriza por la falta total de trasparencia y por las insultantes “intuiciones” de una Presidenta de la Comunidad de Madrid que se niega a dar información de su acuerdo secreto con el señor Adelson.

¿Cómo es posible que las Administraciones Públicas estén negociando desde el más absoluto oscurantismo con una empresa que tiene su mayor negocio en Macao? Lugar éste que, según ‘el Informe de 2011 sobre la Estrategia de Control Internacional del Narcotráfico’ que realiza el Gobierno de los Estados Unidos, “es el principal mercado del juego del mundo (…) y existe riesgo de blanqueo de dinero y financiación de actividades terroristas. Las principales actividades criminales son delitos relacionados con drogas, crimen organizado y apuestas ilegales.”

El proyecto Eurovegas, que si se hace traerá a Madrid prostitución, ruletas, y mafias, acumula mentira tras mentira, muchos interrogantes y parece que algunas certezas:

– La primera, es que digan lo que digan los responsables de la empresa y Esperanza Aguirre, los madrileños no se han creído que Eurovegas vaya a ser un parque de ocio para las familias como ellos decían.

– La segunda, es que mienten en el número de empleos. A pesar de las declaraciones y promesas de crear más de 200.000 empleos, hay dos datos que muestran el engaño. El primero, los hoteles y casinos del señor Adelson en Las Vegas, Singapur y Macao suman tan sólo 34.000 puestos de trabajo, luego difícilmente Eurovegas generará más de 200.000 empleos por sí sola. Y el segundo, toda la hostelería existente en la Comunidad de Madrid genera 180.000 empleos.

– La tercera, es que no quieren trabajadores, quieren un régimen de semiesclavitud, con empleo de baja calidad y bajos salarios. Y por ese motivo, pretenden imponer modificaciones del Estatuto de los Trabajadores para relajar lo que denominan “la rigidez de los convenios colectivos”, cambios de la ley de extranjería, que sus trabajadores pueden mantener la Seguridad Social de sus país de origen en lugar de la española más allá de lo que plantea la ley actualmente, trato preferente en la concesión de visados, entre otras cuestiones.

– La cuarta, es que vuelve la cultura especulativa. Desde el anuncio de que Eurovegas se instalaría en Madrid, ya hay una empresa que ha duplicado su valor en bolsa sin que se haya hecho nada todavía.

– La quinta, el pelotazo urbanístico. ¿Por qué aunque el terreno requerido para Eurovegas es de 300 hectáreas, el señor Adelson pide 1.000 hectáreas pretendiendo disponer libremente del suelo sobrante para lo que le dé la gana?

– La sexta, es que quieren que las Administraciones Públicas les cedan todo el suelo que tengan en esa zona y que además las viviendas de protección oficial que iban en ese entorno se construyen en otros lugares.

Parecen algunas certezas, pero la mayor de todas es que las Administraciones Públicas gobernadas por el PP se han negado y se siguen negando a dar cuenta sobre las negociaciones ante los Parlamentos elegidos democráticamente por los ciudadanos. En este punto, hay que recordar tanto a Rajoy como a Esperanza Aguirre, que frente al encanto de los todoterrenos con cristales tintados, frente a los viajes por Las Vegas, su obligación como gobierno es rendir cuenta de sus actuaciones ante los ciudadanos y ante sus Parlamentos. Cosa a la que se están negando sistemáticamente, y que lo único que consigue es aumentar las sospechas sobre este proyecto.

Por este motivo, señores del PP den toda la información y dejen de instrumentalizar la difícil situación de paro que existe para justificar Eurovegas, porque no van a engañar otra vez a los madrileños como ya lo hicieron con “la Warner y piolín”.