Esto nos ha traído multitud de beneficios. Por ejemplo, ha permitido a algunas personas no tener que esperar algún tiempo en hacer una «O» circunvalando con el lapicero el contorno de un canuto ya que pueden obtener dicho resultado «en tiempo real» pulsando la tecla correspondiente de su ordenador.

Pero, también, ha podido influir en la aplicación de prácticas políticas de «tiempo real», es decir de análisis del «hoy» para adoptar medidas para el «ahora».

Estas practicas están muy influidas por los medios de comunicación diarios. Dado que estos medios tratan la actualidad más rabiosa, es a las cosas que acaban de pasar a las que dedican, lógicamente, no solo su atención sino su comentario, su análisis y las propuestas «express» para su resolución en el caso, el más frecuente, de que la precise.

Así, no hay gobierno que no esté impelido por la opinión pública a adoptar una solución inmediata que evite mañana un problema como el que ha sucedido ayer, ya sea en materia de accidentes de alpinismo en el Mulhacén o de inundaciones en Los Monegros.

Como los periódicos salen todos los días, los gobiernos tienen un trabajo agotador en materia de resolución de problemas inmediatos que le dificulta la adopción de medidas de más largo alcance para resolver problemas sociales de fondo.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero adoptó desde el mismo Palacio de la Zarzuela donde estaban jurando, o prometiendo, los ministros, su primera decisión para resolver el problema inmediato de la falta de agua en Barcelona debido a que no llovía. Sin preocuparse, en ese momento, por los objetos que había junto al ejemplar de la Constitución sobre el que apoyó la mano, la Ministra de Agricultura ya tenía decidido el encargar un tubo para llevar agua rápidamente desde el Ebro, hasta Barcelona. En tiempo real.

Después de ello, empezó a llover. Y dado que el tubo, como muchos otros productos perecederos, tenía fecha de caducidad hasta el momento en que los barceloneses pudieran satisfacer su sed con agua autóctona, la Ministra hizo saber que estaban siguiendo las vicisitudes meteorológicas día a día, es decir “en tiempo real” para seguir o no con la obra. Pocos se han preocupado por la angustia del constructor que está construyendo el tubo y que día a día está pensando en que se puede quedar sin trabajo, pero Sistema Digital si lo ha hecho, en esta misma página.

Ahora, José Antonio Alonso, que compatibiliza a veces su cargo en el Congreso con el de Portavoz del Gobierno, nos acaba de anunciar que, en dos días tomarán ya una decisión. Bueno, en realidad, y según la Ministra, están tomando una decisión diaria, “en tiempo real”, pero dado que se anuncia específicamente, esta vez puede tener un alcance mayor. Al menos hasta que cambie el tiempo.