Los únicos que podemos hacerlo somos los ciudadanos de manera activa, junto con unos gobiernos a los que encomendemos, como tarea prioritaria, esta actuación cuando los elegimos en las urnas. Es una exigencia ineludible en el sector público, pero también en toda la sociedad, si queremos que la felicidad y la igualdad este repartida entre todos los seres humanos y no solo entre unos pocos privilegiados.

Si permanecemos en el letargo activo de los bares, las reuniones con amigos y las conversaciones en el trabajo o en el parque, seguiremos preguntándonos obviedades para eludir nuestra verdadera responsabilidad, bajo la falsa creencia y la justificación de que son muy poderosos y yo solo no puedo hacer nada para cambiarlo. Esta actitud resignada, consciente o no, nos convertirá en protagonistas destacados de nuestro Show de Truman particular: hablar de fútbol o deporte en general, después de la catástrofe que toque en cada momento con el famosa frase “Has visto….”, un poco de sexo y, por último, hablar de lo malos que son los políticos que van todos a lo mismo. El guión es perfecto para las elites económicas y políticas, e incluso para ese ciudadano que solo despierta cuando le expulsan. Pero:

¿Cómo es posible que se critique que el gobierno de España de una ayuda de 400 € para los desempleados, y nadie diga nada de fichajes de 96 millones de euros, 75 millones de euros en el mundo del fútbol?

¿Cómo es posible que a un ciudadano de la calle si no paga un multa o una deuda con la administración se le embargue la cuenta, y no se haga nada con los club de fútbol que deben a Hacienda más de 650 millones de euros y tienen unas deudas de más de 3.500 millones de euros, después de dos planes de saneamiento?

¿Cómo es posible que estemos hablando siempre de moderación salarial para los trabajadores, incluso en épocas de bonanza económica, y al mismo tiempo los ejecutivos de las empresas no dejen de aumentarse el sueldo en plena crisis?. Por ejemplo, Ferrovial retribuyó a sus tres consejeros ejecutivos con un importe global de 7,3 millones de euros en el ejercicio 2010, lo que supone un incremento del 30,8% más respecto a los 5,6 millones abonados en 2009; Barclays España sube un 26% el sueldo a sus directivos y triplica los créditos a los consejeros(septiembre 2010); Google sube el sueldo un 30% a sus altos directivos(enero 2011).

¿Cómo es posible que los implicados en el mayor caso de corrupción que ha existido en España todavía no hayan sido juzgados y vayan algunos en listas electorales, y sin embargo, se haya abierto juicio contra el juez que los descubrió, acusándole de posible delito de prevaricación por ordenar intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama en la cárcel?

¿Cómo es posible que una conocida empresas de comunicación, que tiene 46 millones de perdidas, realicen un ERE al 10% de sus trabajadores, pero subirán el sueldo a sus directivos un 16 %?

¿Cómo es posible que se pidan más recortes sociales para los ciudadanos por parte de organismos internacionales, mientras las grandes fortunas cada vez pagan menos impuestos?

¿Cómo es posible que los ciudadanos demos de nuestros impuestos miles de millones de euros para rescatar bancos, y se dedique parte a seguir aumentando el sueldo de los responsables de la crisis que han sido los presidentes de las grandes firmas? Por ejemplo, Goldman Sachs aumentó el salario de su presidente ejecutivo, Lloyd Blankfein, a 2 millones de dólares este año, más del triple; o Morgan Stanley le dio a su presidente ejecutivo, James Gorman, un paquete de incentivo por un valor potencial de 7.4 millones de dólares.

¿Cómo es posible que se critique al presidente del gobierno de España por cobrar 78.185 € al año o a los diputados que cobran entorno a 4.000 euros al mes, y nadie se escandalice porque los colaboradores de programas del corazón en televisión cobren por programa de 500 euros en adelante y algunos más de 6.000 euros a la semana?

Pues es posible, porque no hacemos nada. Nos han educado para no hacer nada y entrar en un engranaje donde hay que ganar dinero sin preocuparse de nada más, porque tu valor social se establece en virtud de los ceros de tu cuenta corriente.¿Reflexionar sobre algo? Qué pérdida de tiempo nos dirán, hay que ir a lo importante que es ganar dinero.

Pero tiene que sonar nuestro despertador vital. Desde la barra del bar, desde el parque, desde cualquier sitio podemos decidir. Y decidir, es cambiar la realidad con pequeños pasos. Podemos acabar con la frase de los que quieren no pueden y los que pueden no quieren. Dos ejemplos, el primero la iniciativa llevada a cabo por las Juventudes del Partido Socialista suizo para limitar el sueldo de los directivos. En algunas empresas suizas, los altos ejecutivos pueden llegar a cobrar 73 veces más que el trabajador de nómina más baja. Para poder poner fin a esta situación, han conseguido 130.000 firmas para que se vote una iniciativa popular que limite el sueldo de los directivos en las empresas.

El segundo, la iniciativa de mil economistas de 53 países que han firmado y dirigido una carta a los ministros de Economía del G-20 para que apliquen la Tasa a las Transacciones Financieras, un tributo del 0,05% al flujo especulativo, que permitiría recaudar cientos de miles de millones de euros destinados a reducir las desigualdades sociales y combatir la pobreza y el cambio climático. A lo mejor no hacen caso, pero si fuera un mandato en las urnas y dependiera su puesto de ministro en las siguientes elecciones de lo que hagan, seguro que la respuesta sería distinta.

Como dijo Cervantes, «No hay legado más valioso que la honradez”.