Desde entonces he seguido con atención el proceso de apertura del nuevo hospital y he podido conocer por colegas y trabajadores que allí prestan servicio, de las enormes carencias y caos que está presidiendo todo el proceso. Hoy la situación es de tal gravedad que ha llevado a más de 150 trabajadores del Servicio de Urgencias ( uno de los más afectados ) a constituir una Asociación (AMURG-cph ) para denunciar las enormes carencias en personal y medios que a su juicio suponen un serio peligro para la calidad de la asistencia. Esta asociación está formada por médicos, enfermeros/as y personal de los otros estamentos. Se han dirigido por carta al Sr. Gerente del Hospital

D. Jesús Rodriguez, al Director General de Hospitales Sr. Burgueño, al Director General de Recursos Humanos Sr. Resinos y al propio Consejero Sr. Güemes, exigiendo solución a los gravísimos problemas detectados que incluyen la carencia de comidas para pacientes ingresados en la Urgencia Hospitalaria 48-72 horas.A fecha de hoy no han recibido ninguna respuesta satisfactoria.

Dada la gravedad de la situación, mucho me temo que el Gobierno Regional podría intentar acallar el creciente descontento de profesionales, trabajadores y ciudadanos ofreciendo un chivo expiatorio, el Sr. Rodriguez actual Gerente, no asumiendo ninguna responsabilidad los máximos responsables de la Consejería. Es evidente que el Gerente del Centro es responsable y ya debería haber sido cesado, pero los autores intelectuales del desatre son los máximos responsables de la Consejería de Sanidad con su titular a la cabeza; ellos son los ideólogosdel proceso privatizador y no pueden escurrir el bulto una vez más.

Ante todo esto quiero manifestar:

-Lo que hoy sucede en el Hospital de Majadahonda era absolutamente previsible

y se debe exclusivamente a la desastrosa política sanitaria del Gobierno de Esperanza Aguirre.

-Es necesario preguntarse si la Consejería de Sanidad está ejerciendo algún tipo de control sobra la Empresa Concesionaria en relación a las graves deficiencias detectadas en ámbitos de su competencia. Parece ser que el control brilla por su ausencia, era de suponer fuese así desde un Gobierno que concibe la Sanidad y sus Servicios como un puro negocio donde el sector privado obtiene grandes beneficios.

– Indicar que según encuestas de reciente aparición, los restantes nuevos hospitales no reciben una buena valoración por parte de la ciudadanía y cabría preguntarse: ¿dónde están las grandes bondades del modelo sanitario Aguirre?

-Para quienes, aún hoy, creen que el proceso de desmantelamiento del Sistema Sanitario Público Madrileño llevado a cabo por el Gobierno Regional podría ser subsanado con una futura alternancia en la Comunidad de Madrid, se hace necesario manifestar que la patológica política sanitaria de la Sra. Aguirreha producido ya, lesiones irreversibles en

nuestro sistema sanitario.

-Como ciudadano de la Comunidad de Madrid, manifiesto mi perplejidad ante la escasa presencia de la oposición política madrileña en las protestas y movilizacionesque está llevando a cabo la sociedad civil.

-A mi juicio es absolutamente necesario detener ahora, sin más demora, el proceso privatizador sanitario delGobierno Aguirre.Ello sólo será posibleen el marco de una unidad de acción del conjunto de movimientos ciudadanos, organizaciones profesionales, organizaciones sindicales y partidos políticos de oposición.

OTRA POLÍTICA SANITARIA ES POSIBLE Y JUNTOS PODEMOS