En los últimos tiempos, había que esperar la publicación de sus reflexiones políticas en la revista Temas para incorporar al discurso propio una referencia tan sensata como valiente, tan leal a los principios como arriesgada o poco complaciente respecto a la coyuntura. Se va “Bobby Golden” cuando más necesitados estamos de gentes que, como él, trabajen en el mundo de las ideas pero que no eludan el compromiso con la gestión de lo cotidiano al servicio de la sociedad. Lo dijo Pablo Iglesias, y seguro que esas serían sus palabras hoy cuando enterramos a Roberto Dorado: “los socialistas no mueren, los socialistas se siembran” Roberto esparció la semilla hasta el último instante. Gracias, compañero.