Una comedia romántica articulada desde la historia real de Julia Child. Un nombre que no nos dice nada a los españoles, pero que fue para los norteamericanos algo más que una profesional de la gastronomía, una auténtica institución. Fue la autora de un amplísimo recetario de platos franceses y la precursora de los programas de cocina en la televisión.

La historia nace del reto que se plantea Julie (Amy Adams) funcionaria neoyorquina, para recomponer su autoestima, emulando a la legendaria Julia (Meryl Streep), preparando en un año las más de 500 recetas del libro que escribió. Eso si contando su aventura, cada día, en un blog. Compartiendo con sus lectores sus vivencias y sensaciones.

Se combina este relato, dentro de nuestro tiempo, con flashbacks biográficos de esta estrella culinaria sin descuidar detalles del contexto político de esos años. Sin duda, constituyen lo mejor de la película.

Meryl Streep está como acostumbra, genial, junto a Stanley Tucci que le da una magnífica réplica en el papel de marido. Amy Adams nos vuelve a dar una valiosa muestra de su atractivo y talento. Su directora, Nora Ephron, en esta ocasión rebaja el grado de edulcoración al que nos tiene acostumbrados en películas como “Algo que recordar” y “Tienes un e-mail”, y logra mejorar notablemente el resultado final.

Una película entretenida que no pasará a formar parte de la amplia lista del mejor cine. Pero que si logra hacer atractivo el arte de cocinar, como afición y en algunos casos con un claro valor terapéutico.