Para estas personas, lo importante es sacar el mejor resultado electoral en las elecciones de noviembre, y para conseguirlo vale todo dentro de una estrategia cimentada en el engaño y la mentira sistemática. Pretenden engañar a los catalanes con una maquinaria propagandística al servicio de los intereses de una élite nacionalista que no sufre ninguno de los recortes que están padeciendo los ciudadanos de a pié.

Da igual que la posición oficial de la Comisión Europea (CE), confirmada mediante carta de su Vicepresidenta y responsable de Justicia, Viviane Reding, al Secretario de Estado de Asuntos Europeos, haya sido que Cataluña quedaría fuera de la UE si se independiza.

Da igual que esta respuesta fuera ya conocida por todos, incluso por los eurodiputados que mandan cartas delirantes en lugar de defender el Estado de Bienestar de los ciudadanos europeos. Sí, conocida porque fue expresada por Romano Prodi, presidente de la Comisión en ese momento, en una respuesta parlamentaria, en el año 2004, cuando dijo que una región independizada se convertiría, por el hecho de su independencia, en un país tercero respecto a la Unión y los Tratados, desde el día de su independencia, ya no se aplicarían a su territorio.

Da igual que en agosto pasado, Durao Barroso, Presidente de la Comisión, asegurara que si Cataluña se declara independiente, la ciudadanía de la UE ya no se aplicaría a sus habitantes. Algo lógico porque, como explica la Comisión, la ciudadanía de la UE siempre va ligada a la ciudadanía de uno de los Estados miembros.

¿Da igual? Para los nacionalistas sí, pero para los que no lo somos no. Y por ese motivo, tenemos que desmontar las mentiras de los nacionalistas catalanes pero también del Partido Popular en el gobierno.

Hay que decir la verdad:

• La Constitución se puede cambiar, y para eso está el título X de la misma, que se titula ‘De la reforma Constitucional’. Cambios, los necesarios con diálogo y consenso, pero sobre todo cumpliendo la Ley. Que en resumen significa que decidimos todos. No vale inflamar la calle para luego entrar en ambigüedades calculadas para conseguir el mayor número de votos. Hoy CIU quiere la independencia de Cataluña y lo pretende hacer de manera ilegal. En palabrasde Artus Más, Cataluña será independiente con Ley o sin Ley.

• Los nacionalismos se retroalimentan y ayudan entre sí. Hay que recordar que el President de la Generalitat ha gobernado con el apoyo del PP en el Parlamento catalán, por mucho que después se quieran distanciar. Se repite la escena, pasan de hablar catalán en la intimidad cuando se necesitan, a pretender hacer responsables de los males del modelo territorial al Gobierno del Tripartito o a los socialistas. Por cierto, en el Congreso de los Diputados del Reino de España, el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, donde se autorizan los convenios internacionales, es Josep Antoni Duran i Lleida, de CIU.

• El PSOE y el PSC están en contra de la independencia de Cataluña. Aunque es cierto que debemos partir de varios supuestos. El primero, no se puede ser socialista y nacionalista a la vez. El segundo, hay que dar una respuesta socialdemócrata a la crisis para que no sigan pagando los ciudadanos, con más paro y recortes de derechos, los desmanes de las entidades financieras. El tercero, hay que cerrar el modelo territorial del Estado. Todo con un objetivo, conseguir más progreso, igualdad y justicia social para todos los ciudadanos españoles.

Los hombres libres tienen derecho a poder acceder a la información para poder deliberar y decidir. De no ser así, estamos ante una estafa que pone grilletes a la democracia.