«Público» lleva en sus páginas un anuncio que dice así: “Este diario no admite anuncios que inviten a la prostitución”.

El aviso dice mucho a favor de un medio que acaba de iniciar su andadura y demuestra coherencia con la declaración de principios que hizo el día de su salida. Prescindir de ingresos por principios no es habitual en el mundo competitivo en el que se mueve la prensa hoy en día. Parece que «Público» camina por la senda de captar lectores a través de mantener los principios, una práctica que parecía abandonada.