De la realidad sólo se habla en los programas del corazón, la relativa a los famosos, y en las cartas al director, donde cada uno cuenta su vida. De la actualidad, es decir de la Crisis del PP (por favor, mantengan las mayúsculas), habla todo el mundo y en todos los sitios.

Esto es algo normal ya que el Partido Popular es, como diría Aznar, un partido muy importante y está inmerso en un proceso de digestión de dos derrotas consecutivas con los mismos líderes.

Pero es que, resulta difícil desviar la atención de la opinión pública de ese tema, y eso que, mientras tanto, el chiki-chiki ha debutado en Europa y ha habido ruido de cuchillos de cocina en las de los mas famosos chefs de España. Da igual, noticias como estas, con ser importantes, no han distraído a la audiencia nada mas que por breves momentos: los catorce millones de personas que vibramos con Chiquilicuatre el otro día, ya estábamos al día siguiente, asistiendo en directo en otra cadena de televisión a una charla de Rajoy con algunos jóvenes dirigentes de la Nuevas Generaciones. Que por cierto, ha habido sorpresa por lo de los catorce millones, pero nadie ha comentado el que una charla como la comentada se televisase en directo.

Tampoco la dolorosa cantidad de muertos en dos países orientales ha robado muchas portadas a la actualidad. Si alguien recuerda el argumento de “La barca sin pescador”, de Alejandro Casona, no se extrañará de la indiferencia hacia la muerte cuando es lejana, aunque se produzca por miles. Si acaso, cuando las muertes se pueden seleccionar por causas más cercanas, y “actuales”, pueden competir un poco más con la famosa Crisis.

Incluso el Gobierno ha coordinado astutamente su inacción para no “chupar cámara” a la actualidad. Porque algunos dirigentes del PP se refieren de vez en cuando al Gobierno, en términos naturales de oposición, que si no, alguien podría pensar que, todavía Rodríguez Zapatero no había nombrado nada mas que a la Ministra de Defensa.

Bueno, el problema es para quien tenga que escribir sobre la Crisis. A pesar de que todos los días pasa algo, y no solamente los lunes como ocurría en las primeras semanas, debe resultar muy complicado escribir sobre ello sin caer en alguno o en todos los tópicos al respecto, y que no voy a reproducir por falta de espacio.

Porque además, de la Crisis del PP, como de fútbol, todos sabemos y, aunque sea desde posiciones distantes o contrarias al PP, todo el mundo está dispuesto a tomar partido por Aguirre, por Ruiz Gallardón o hasta por Rajoy, que es como decir que todos estamos dispuestos a hacer la alineación de España para la próxima Eurocopa. Para colmo de casualidad, o a lo mejor no, esta Eurocopa se celebra después del Congreso del PP por lo que tampoco restará audiencia a la Crisis.

Lo único que no sabemos es en que cadena se podrá seguir ese congreso o si Canal Satélite hará un canal específico para ello como el de Operación Triunfo.

¡Con que envidia debe estar siguiendo todo esto Gaspar Llamazares!