No hay acuerdo y la polémica está servida. El Partido Popular pide dos o tres días para reflexionar, para no salirse de los cauces anteriores; para trazar las líneas maestras de la siguiente reyerta – ¨nonoismo¨ como boicot al proceso democrático del que no se sienten responsables-. Exigen tiempo, no para confrontar argumentos ni proponer alternativas constructivas y elaboradas durante estos dos años que también han pasado para ellos, sino para construir su argumentario mediático de manera perentoria y tersitiana*; -apartarse del debate real- para generar incertidumbre política y perplejidad social ante el público –para el PP sólo electoral- que más está padeciendo las externalidades sociales y políticas (el 20% de la sociedad española, unos diez millones, viven en la pobreza*) de la ortodoxia económica que ellos abrazan y apologizan entre sus bambalinas de democracia estrecha.

Se puede estar de acuerdo con el gobierno o diferir en las cuatro decenas de folios que contienen el decreto y que no han tardado en calificar de contenido abstracto –necesitan tiempo y hay que justificarlo- , pero, que ningún español sepa a estas alturas cualesquiera que sean sus alternativas concretas para cualesquiera de los actuales problemas nacionales, representa, una falta de gallardía política que les resta legitimidad como alternativa de gobierno y les hace irresponsables de raíz. Por el contrario, es evidente que les encantan las cuestiones de puro regate político por encima de la verdadera sustancia del debate, prestan más atención al efecto político de la sospecha y el rifirrafe que al contenido real de su discurso, que las más de la veces – quitando los micrófonos abiertos que delatan estrategias- aparece contaminado de ambigüedades y contradicciones: ¿Cómo chocar contra Zapatero y su ejecutivo sin arrimarnos a los sindicatos – a éstos hay que darles el estoque-, y que, pareciendo que estamos con los parados y con los más vulnerables, el gobierno acepte una reforma laboral, que permita reforzar todo lo posible las proposiciones de la patronal y la banca?… a poder ser, claro está, alargando el proceso al máximo para hacer coincidir todo en un mismo pack de desgaste; la reforma fiscal, la financiera, las pensiones, etc.

Encaje de bolillos maquiavélico, pues bien, el centro de investigaciones electorales de Génova ya ha dado instrucciones precisas: ¨el proyecto de ley¨, algo que podría ser un mecanismo parlamentario para consensuar la reforma – lo que de hecho, debiera haber sido consensuado por los agentes sociales-, amenaza ahora, con convertirse en la batalla arrabalera de los próximos meses, a pesar de que la situación actual -y la potencialidad creciente de los costes sociales, políticos y económicos-, requiere a toda costa, lo contrario. Mientras tanto, los estrategas -neopanelistas a sueldo- se frotan las manos,… menudo espectáculo.

*Tersites: héroe griego que participó en la guerra de Troya. Se distinguía por su cinismo y su laxitud moral. ( El periodismo y la política. pag. 130; SOBRE LA TELEVISION; ED. ANAGRAMA 1997; Pierre Bourdieu)

*Informe de la inclusión social en España 2008