La celebración del Congreso Fundacional del nuevo partido alemán –“La izquierda”– en Berlín, ha puesto fin a un proceso que se inició a partir del distanciamiento del SPD de un sector crítico debido a la falta de fuelle reformista y los retrocesos en políticas sociales. Este sector, liderado por el antiguo Presidente del SPD, Oskar Lafontaine, confluyó con otros sectores de la izquierda alemana, principalmente el PDS, obteniendo en las últimas elecciones 54 escaños, que sitúan a esta fuerza política por delante de los liberales y los verdes.

La elección de Oskar Lafontaine como Co-Presidente del nuevo Partido llega en un momento en que se detectan signos de desgaste en el SPD, después de una coalición con la Democracia Cristiana alemana que está siendo rentabilizada por Angela Merkel. En este contexto las últimas encuestas parecen que están asignando al nuevo partido alemán unas intenciones de voto superiores al 20%. Un nuevo indicador, pues, de que algo se está moviendo en la izquierda europea.