Los físicos están a vueltas con la antimateria. Los científicos sociales estamos revueltos con la antipolítica como fundamento de la democracia. Ya lo dijimos: cuánto oximorón. Guindos dice que crecemos negativamente. ¿Decrecemos? Nunca. Avanzamos sobre nuestra retaguardia. Un alma cándida y candidata socialista en su ocasión, pide que si el PSOE dejó de ser de izquierdas que se lo diga, ‘please’. ¿Está el enemigo? Que se ponga. De vez en cuando aparece algún emulador de Gila. Al mensaje le llegará todo tipo de acuse, menos el de recibo. Que cara y cruz.

Un hijo de la Gran Bretaña vuelve a meter el remo. No para alejarse remando, que también quisieran referéndum mediante. Para ir pateando caras griegas y demás. En Gran Bretaña cada vez es más evidente que han dejado marchar el barco europeo. ¿Volverán? Nunca estuvieron. Ahora solo buscan socios para mantenerlo varado en las playas del “ni fu ni fa”.

Vienen tiempos difíciles, empeorados por el hombre del tiempo. El ínclito Wert sentencia: “una selectividad donde aprueban casi todos no es selectividad”. Aún no sé cómo llega a esa conclusión. Un Gobierno donde cualquiera puede ser ministro tampoco es un Gobierno. Y así le llamamos después de recibir la llamada de la selva. Calidad predico… Lo mejor para el ahorro es dejar solamente dos ministros: Montoro y Guindos. Todos los demás son unos mandados que bailan por el cargo mientras se cargan España por encargo. Te hacen sentir vergüenza ajena verles tan ajenos a la vergüenza. En fin, en tres semanas hablaremos del Gobierno.