Esta película viene a sumarse a la larga lista de novelas llevadas al cine. Esta novela de Guillermo Martínez alcanzó un espectacular éxito de ventas tras ser premiada con el Planeta argentino del año 2003. Aunque no toda la crítica fue unánime, coincido con la valoración de Álex de la Iglesia “es una gran novela”.

Su trama es policial, sus protagonistas dos matemáticos, un estudiante argentino y un afamado profesor, investigando una serie de crímenes sucedidos en Oxford. Un original argumento que discurre entre interesantes debates en torno a Wittgenstein y Gödel, la vida de los enfermos terminales en los hospitales, un inevitable romance… Incluso la aclamada demostración del Último Teorema de Fermat por Andrew Wiles en Cambridge . Lo que hace, especialmente, complicado llevarlo a la gran pantalla. De la Iglesia, a pesar de la dificultad lo logra satisfactoriamente. Es una película de asesinatos a la vieja usanza, con un rodaje clásico y una puesta en escena tradicional. A la que sin duda, ayuda mucho el marco incomparable de Oxford y la magnífica interpretación de John Hurt, este actor británico que encarna al veterano profesor Seldon. Elijah Wood esta creíble en su papel de Martin, el joven estudiante, argentino en la novela y genéricamente americano en la película.

Como esos autores clásicos, los protagonistas no son detectives profesionales, sino individuos, como el Dupin de Poe o el Holmes de Conan Doyle, dotados de extraordinarias virtudes deductivas que se cimentan en la lógica y la razón. Habilidades, no concedidas por los dioses al resto de los mortales.