Esta película austriaca obtuvo en la reciente gala 2007 de los Oscar, el premio a la mejor película de habla no inglesa. Y en la Seminci: Espiga de Plata, al mejor actor (Karl Markovics).

Es un drama ambientado en la Alemania del nazismo con el telón de fondo del holocausto judío. La historia se inicia en Berlín, 1936. Sorowitsch (Karl Markovics) es el rey de los falsificadores de moneda. Pronto es arrestado por los nazis y llevado a un campo de concentración donde es obligado a trabajar para ellos junto a otro grupo de falsificadores. Esto les supone un dilema moral ya que cooperar con sus verdugos prolongará la guerra y podría significar la victoria para los alemanes.

El guión está basado en hechos reales, no siempre reconocidos por los aliados, vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Hechos, que ratifican el frío y calculador pensamiento de los hombres del III Reich, que igual que planificaron el asesinato sistemático de millones de personas, llevaron a cabo sofisticadas estrategias para acabar desde todos los frentes posibles con sus enemigos. Con este fin, falsificaron la libra y el dólar, y así hundir las economías británica y norteamericana. Bajo el nombre de la Operación Bernhard.

Aunque es un film, con algunos estereotipos, no dejan de ser ciertos. Refleja con acierto la perversidad milimetrada de los nazis, lo cuenta con solvencia, de forma amena y con una buena dirección de los actores.