Ya empezó con una generación de elites Longuis, que lideraron la Transición política (que no económica ni financiera, realmente). Recién muerto el dictador, se hicieron los “Longuis” con su obra. Y lamento darle la razón, sí que nos dejo a todos atados y bien atados. Pueden sacar de las bibliotecas kilos y kilos de memorias onanistas (no es aconsejable comprarlas: son malas memorias, no historia, salvo dignas excepciones) y verán el “onananisno” del “longuismo” de los setenta. Su campo semántico contiene palabras como consenso, diálogo, mirar al futuro, pactismo, reforma, práctico, destape, libertad sin ira… Claro, nadie nos contó que decían libertad sin ir a… preguntar por el pasado. Un pasado entonces muy reciente y calentito. Y así, se inauguró el cáncer medular de la democracia a la española. Hacerse el que no sabe, ni se entera, mientras te beneficie o no te perjudique.

Esto da para mucho, y siendo los lectores gente informada, con pocos ejemplos bastarán… ¿Se hizo la clase media española la “Longuis”, en mitad de la burbuja? ¿O realmente se les engaño? Y eso importa mucho. La reacción a la crisis ya no sale del centro del campo (ideológico) en el primer caso. Tiene que salir desde la línea de defensa, casi desde la portería. Digerir primero una “longuiniza” indigesta, antes de pedir cuenta a los políticos-cocineros por hacerse también los “Longuis” y beneficiarse haciendo como que. Más parece lo primero, por la mala conciencia de verlo venir sin querer verlo. Por eso vamos de reacción social lenta. Tronará más en las elecciones que en las calles. La digestión, y más si es indigestión, señores y señoras, es un asunto íntimo que evacuará dónde deba.

Vamos al lío, que se dice ahora mirando la picadura, con lo caro que está el tabaco en cajetilla. De hecho, ya no se liga con un descapotable rojo, solamente. También te vale un utilitario de cuarta mano, siempre que lleves un cartón de Marlboro (marca registrada) bien visible en la bandeja trasera. Ojo, no olvide llevarlo siempre bajo el brazo a todos lados. Dejarlo en el coche es llamar a Carglass (marca registrada), con seguridad. Un consejo. Sí no le llega el presupuesto para un cartón de tabaco, puede hacer como con la llave de El Apartamento. Compren un cartón a escote y se lo turnan, un fin de semana cada uno o una. Así, con el cartón bajo el brazo, parecerá un raro o una rara, pero con posibles (entre los posibles, un cáncer de pulmón, claro está).

Pues el caso, y ya dejo de hacerme el “longuis”, es ¿Cuántas veces un político se hace el “longuis” a lo largo de su carrera? Piensas en los 40 años de servicio público de Solbes y ves con qué solvencia hizo el campamento y después, en muchas páginas, todas las imaginarias que dice se chupó, sin chuparse el dedo. Lo de las memorias va en dos categorías (y una adenda). Las malas memorias que se hacen el longuis y no lo cuentan (Aznar), o cuentan que no se hacían el longuis entonces, para empezar a hacerse el longuis ahora respecto a entonces (Solbes). Se quedan a gusto, Solbes, Aznar y demás longuis. Zapatero responde “se nos acusaba de improvisar, pero la que improvisaba era la crisis”. Ya sospechaba entonces que quería enterarse de media la mitad. Aún nos quiere vender que pensaba y piensa que esa estafa (planificada, meditada, calculada y retribuida) era una crisis improvisada. Es lo malo, el último asalto a la democracia y al Estado de Bienestar nos pilló silbando a la igualdad de género. Fundamental e importante, pero cuando te cortan la mano, te cortan también los dedos.

¿Miedo yo? Tururú. Otro Longuis, el amigo (de Rajoy) Fernández. Prostitución en arcenes y cerca de los colegios, cultivo de drogas, botellón, pancartas según contenido, fotos de policías en acción, twittear que quedamos en Cibeles; dicen que todo quieren despenalizar para ser castigado por vía administrativa. Dicen. ¡Qué belleza iconoclasta! Ya era hora de clarificar las cosas. Los políticos no solo controlan a los jueces por sus órganos de gobierno, ahora también controlan qué peritos de Hacienda pueden asesorarles. Es decir, los puede dejar ciegos con soltura y galantería: los jueces no se van a enterar. ¿Qué un juez no se quiere hacer el Longuis con la familia real? ¿Quieres un perito? Pues para que no te quejes te voy a dar ONCE. O mejor aún, en caso de “no me tuerzas los derechos” dirigidos al Gobierno, directamente los suplanta con “una multa y rapidito, que el Gobierno tiene prisa”. Bueno, ya no tiene prisa ni Canal-9, pero… 30.000 euros por pancartas que hablen mal de España. ¿Cuánto por leyes y políticas que hablen mal de los Gobiernos españoles? ¿Ya no les preocupa la Marca España? ¿Esto va de “marcar paquete” (cartón, que diría el Ministro) o de “desmarcar paquetes”? Es decir, ¿importa decir así de grandes los tiene el Estado, o de ocultar que diez de cada diez ministros y ministras (otra forma de paridad dispar) son unos paquetes valorados demoscópicamente?

También hemos tenido Longuis mediáticos. Lo de Canalñ-9 es admirable. Más lo hubiese sido si la rebelión informativa la hubiesen convocado hace varios años. Lo que les calló, el puesto y el sueldo, es lo que hoy les hace hablar (el sueldo y el puesto). No parece que mucho haya cambiado en las motivaciones de muchos. Tantos años haciéndose los Longuis. En masa y con conciencia. Son miles buenas personas y seguramente excelentes trabajadores haciendo de Longuis durante décadas. Miren, nada más que con la tragedia del metro de Valencia, y como se trató mediáticamente, debían haberlos (o haberse) despedido a todos ya entonces. Por dignidad. Todos los años que han seguido haciendo daño, y ahora quieren que nos hagamos los Longuis y olvidemos lo que pasó y como pasaron. Seriamos unos Longuis haciéndonos el Longui, sobre otros que se hicieron los Longuis, para perjudicarnos. Algo así como Longuis de segundo grado y sin atenuantes ni después. Un metalongui.

Luego están los Longuis empresariales. El último timo: el ex de Marsans se hace el Longui, creía que no tenía que pagar impuestos… Los demás del club lo mismo, nadie sabía de nadie. Los sindicatos se hacen los Longuis. Por ejemplo, en Andalucía nadie escuchó, ni vio, ni observó nada extraño. Nada tronaba… Hacienda y muchos más se hacen los Longuis en los casos Nobles. Resulta que hay agujeros negros fiscales. Gente de bien y de bienes que no interesan a Hacienda. Es decir, que no rentan a lo público. Pena, penita, pena les daba Lola Flores y la justicia, si les viera. Cristina consorte, no sabía nada de nada del gasto privado de recursos públicos. Solo usaba la visa y sin avisar.

Ana Botella se intentó hacer la Longuis en la huelga de limpieza: es cosa de empresa y trabajadores, además no sabía nada de lo que iba a venir cuando la contrata. Rajoy el Longui, no sabia lo mal que estaba todo en Madrid, la Comunidad Valenciana, Murcia. Cospedal la Longui, no se enteró de la contabilidad B, ni de los pagos en negro. Ni aun cuando los hubiese cobrado. Ana (las) Mato (callando), heroína de los Longuis, se hizo la Longuis del deportivo que, cual caracol tras la lluvia, asomó sus parachoques en el garaje familiar. Ahora, un cartón de cigarrillos en la mesa del comedor, eso sí que la hubiese llamado la atención y mosqueado. Sobre todo cuando no estás casada o casado con un eurodiputado o da. Y claro, no sabía nada de cómo se pagaban los cumpleaños de sus hijos, ni los viajes de vacaciones. Ella se embarcaba en los brazos de un mal hombre, que la llevaba por el mal camino. Eso sí, en primera y sin pagar.

Terminemos nosotros aquí, que la vida continúa. Ahora, por favor, llévense la etiqueta “Longuis” a casa y empléenla con libertad. Y lamentablemente con profusión. Les ayudará en la vida y sus comprensiones. Para finalizar, y que el cuento tenga moraleja (buen barrio con un nombre inapropiado), me parece que la calidad ética de un país es inversamente proporcional al número de Longuis. Los de poder, que eran consejeros de Cajas de Ahorros, Ministros, banqueros, policías y otras gentes de mandar, no podrían hacer las que hacen sin una cohorte de Longuis (incluyendo los que le cotillean a Soraya Sáenz). Todo estropicio lo decide alguien y lo implementa un Longui. Ejemplo, ¿qué Longui informático, sabiendo que los programas de Hacienda estaban trucados para mirar a otro lado en determinados contribuyentes, no fue corriendo al Interviú (marca registrada) para salir desnudo o desnuda en la portada? Longuis curritos del mundo, volved al mundo que están destruyendo los Longuis Jefes como quien no quiere la cosa. Recordad que los Longuis de hoy son los parados (o padres de parados, o abuelos de parados) y mal pagados de mañana.