El Programa del Partido Popular, en su apartado de ‘Cultura: creación, libertad y herencia’ (página 128) establecía que “la cultura española es una de las más dinámicas del mundo. Es reflejo de libertad, conocimiento y creación”. Y entre los objetivos comprometía que «España debe establecer un modelo cultural que facilite una sociedad creativa”. Entonces, ¿qué ha ocurrido para que este Gobierno haya decidido acabar con las “suscripciones” a las revistas culturales y de pensamiento que hacía el Ministerio (con Gobiernos del PP y del PSOE) para las Bibliotecas públicas? Alguien podría pensar que la crisis, pero no. Es fruto del nepotismo de un “irresponsable” político que no sabe, como decía Confucio, que “aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso”.

En el Programa Electoral del Partido Popular, se decía textualmente: “Haremos del acceso a las bibliotecas, los archivos y la lectura uno de los motores de la sociedad de la información y del conocimiento”. Entonces, ¿por qué se ha reducido drásticamente el monto de las ayudas a la edición de revistas? En este caso, podría ser por razones presupuestarias, pero el argumento se diluye cuando revistas similares son tratadas de forma distinta, según estén próximas a los intereses particulares de la persona que ostenta el cargo de responsable del ramo. Unos intereses más particulares que ideológicos, aunque también, que pueden llevar a pensar que alguien está preparando su particular puerta giratoria para cuando abandone la Administración. El futuro dirá.

En el Programa Electoral del Partido Popular, también se decía que “Haremos de la cultura uno de los componentes esenciales y más visibles de la marca España”. Entonces, ¿cómo es posible que hayan desaparecido un 30 por ciento de las revistas de ARCE (Asociación de Editores de Revistas Culturales de España ) desde que ha llegado este Gobierno, y otras estén a punto de desaparecer? Pues fácil, por una política arbitraria que está destruyendo el trabajo que desde 1983 estaban realizando los editores, pero también los distintos Gobiernos del PSOE y del PP hasta el actual.

A todo lo anterior, que ya es grave, se le pueden sumar otras actuaciones como:

• Dar dinero público a publicaciones de ámbitos geográficos determinados, que no tendrían que ser objeto de este tipo de subvención al ser de carácter nacional. Pero, como decía el clásico, cómo tira la tierra, ya sea la propia o la adoptada por vía familiar.

• O intentar camuflar la discriminación, el favoritismo y la responsabilidad con una Comisión de contenidos, relevancia y diseño que es la que asigna las ayudas, o no, utilizando un índice secreto y cuyos componentes tienen como mérito ser nombrados por el que manda, y por tanto decide en la sombra.

Puede que existan personas que piensen que exagero. Pero voy a poner dos ejemplos. El primero, si se repasa la lista de revistas “castigadas” por este nepotismo vergonzante están: la revista Temas, Gaceta Sindical (revista conectada a CC.OO), El cronista del Estado Social y Democrático de Derecho, Raíces (revista judía de cultura), una revista de “SOS-Racismo”, otra publicación de cultura gitana, entre otras. ¿Casualidad?

El segundo, es que no solo son arbitrarios en las ayudas, sino que además injurian, desde el punto de vista académico, sin ningún criterio objetivo. La revista Temas ha sido excluida y la revista Sistema ha recibido una ayuda un 56% inferior a la Revista de Occidente. Pues bien, si utilizamos el Índice H-IN-RECS, que es el que se utiliza habitualmente en los ámbitos académicos, Sistema, en el período 2001-2010, que es el último computado y que se ha hecho público en 2012, aparece en el lugar nº 5 de citación en Sociología (de 67 revistas), muy por delante de otras mejor subvencionadas.

Ante semejante comportamiento antidemocrático, hay que rebelarse y actuar en todos los planos y hasta las últimas consecuencias, porque no se puede permitir que se juegue a capricho con el dinero público y que se destruya cultura por el nepotismo de unos responsables que más que en la Administración, creen que están en su cortijo.

Que recuerde lo que se dice en ‘Los Cuatro Libros’: “los que tienen cuidado se equivocan pocas veces.”