Ya se han dicho todos los argumentos al respecto: Aznar nunca realizó Conferencias de Presidentes mientras que Zapatero ha hecho cuatro reuniones en las que siempre las Autonomías han acabado recibiendo ayuda extra por parte del Gobierno Central desde los recursos sanitarios extraordinarios hasta la financiación autonómica en su conjunto. Pero sabíamos que esta vez los Presidentes Autonómicos del PP iban con consignas partidistas, aún en detrimento del beneficio de los ciudadanos.

¿Qué nos ocurre a los ciudadanos/as que vivimos en comunidades gobernadas por el PP y nos sentimos huérfanos de representación institucional? El PP ha roto algo esencial en la construcción del Estado: la representación democrática e institucional de los gobiernos, que deben estar por encima de su interés partidista.

Pese a la tensa situación política, el Gobierno Central sigue en su intento de cerrar acuerdos en temas imprescindibles para España: por ejemplo, el Pacto por la Educación.

Pero, para que exista un Pacto de Estado, debe dejarse a un lado las declaraciones ridículas, absurdas y vergonzantes que ha realizado esta semana el Conseller de Educación valenciano.

La única razón de gestión del gobierno Camps es la estrategia del victimismo y odio contra Zapatero. El gobierno Camps no hace gestión, está endeudadísimo, tiene graves y serios problemas económicos, y además está en el mayor trance que jamás haya vivido un gobierno democrático: con un Presidente investigado judicialmente por sus relaciones con la trama de corrupción Gürtel. Ni siquiera tenemos la seguridad de que cuando iniciemos las sesiones parlamentarias en febrero, el Presidente Camps seguirá al frente o habrá recibido ya algún aviso judicial.

En esta situación difícil e incierta para el gobierno Camps y con la asfixia económica que viven los valencianos, que tiene unos elementos propios añadidos a la crisis general, el Conseller de Educación se ha atrevido a realizar esas declaraciones “sorprendentes” que han causado estupor a la mayoría de los adultos y aún se están oyendo las carcajadas de los jóvenes que tienen su dedo pegado al móvil enviando sms burlándose de las “ocurrencias” de esta denostado político.

El dinero que Zapatero enviará a Valencia para que se compren ordenadores en los colegios no es bueno porque esos ordenadores generarán miopía a los jóvenes. ¡¡¡¡SIN COMENTARIOS!!!!

¿Cuál es la realidad? Desde el año 2007 somos la única comunidad autónoma que no pone su 50% del convenio firmado con el Ministerio para comprar libros en bibliotecas públicas; el gobierno Camps tampoco ha puesto su parte del 50% para construir escuelas infantiles de 0 a 3 años; y ahora tampoco hay dinero para comprar ordenadores portátiles. Y así en todas las consellerías: los últimos en aplicar la ley de dependencia; no se paga el turno de oficio de jueces desde principios 2009; las únicas inversiones públicas en infraestructuras son del gobierno central, pues aquí ya ni siquiera hay posibilidad de más endeudamiento; existen hasta 562 sentencias judiciales por impago a proveedores en sanidad… Y un cuento de nunca acabar.

La realidad es que ya no hay dinero. Se fueron los años felices donde se malgastaba, se despilfarraba, se hacían grandes eventos donde había “pastuki” para todos (como decía Correa), se contrataba edificios como el Palau de les Arts por un coste de 80 millones de euros que ha acabado en más de 300 millones. Y así un largo etcétera. La economía “Gürtel” era contratos opacos sin transparencia, sobrecostes escandalosos sin justificación, despilfarro y derroche, sueldos de amiguísimos de hasta 1 millón de euros, dobles facturas, y todo con una permanente carcajada pensando que la legitimidad de los votos permite lo legal y esconde lo ilegal.

¿Cómo puede ser que la Comunidad del Ágora, el Open de Tenis, la Fórmula 1, la Copa de la América, y el Presidente paseando en Ferrari tenga el mayor fracaso escolar de toda España (un 36%)? Y ahora llega el PP a hablar de “planes de austeridad”. No hay mejor ejemplo que las obras realizadas: véase la Comunidad Valenciana.

El Conseller que habló de la “miopía” que generan los ordenadores de Zapatero fue el mismo que creó la polémica de Educación para la Ciudadanía en inglés y que generó la mayor macromanifestación nunca vista en esta Comunidad desde la transición; fue también el mismo Conseller que quiere impartir el chino mandarín, mientras no ha podido normalizar la enseñanza de nuestras dos lenguas oficiales (castellano y valenciano), o que tan sólo ha puesto tres centros experimentales de enseñanza bilingüe castellano/inglés.

El problema es muy serio. Demasiado serio. Porque la estrategia de hacer un frente vergonzante contra Zapatero, sea por lo que sea, unido al populismo de “que pague el otro”, cuando la realidad es que la Generalitat Valenciana está en quiebra, se hace utilizando a los niños y jóvenes como armas arrojadizas.

¡Claro que hace falta un Pacto por la Educación! Pero, ¿puede lograrse con el consejero valenciano cuyo cartel figura boca abajo en los centros educativos y da muestras de carecer de un mínimo de sentido común?

La responsabilidad del fracaso tendrá nombre y apellidos.