Una gran y única oportunidad nos brinda esta exposición de la prolija obra de Pablo Picasso en el Museo Reina Sofía. Como le gustaba repetir al universal genio de la pintura, “que cuando la inspiración te llegue, que te pille trabajando”. Y si a los resultados de su trabajo nos remitimos, son muchas las ocasiones en las que así le ocurrió.

Esta retrospectiva, es una de las más exhaustivas y ambiciosas que se han celebrado hasta hoy sobre Picasso, reúne algo más de 400 obras pertenecientes a esta singular colección del Museo Nacional de París, procedentes de la colección personal del artista y de las que no quiso desprenderse nunca, los denominados “picassos” de Picasso.

Pinturas, esculturas, cerámicas, dibujos, grabados, cuadernos de apuntes y una selección de 20 fotografías documentales del archivo del pintor.

Dado el importante número de obras, el Museo Reina Sofía ha habilitado tres grandes salas dedicadas a exposiciones temporales y el ala completa de la Colección Permanente en la que se encuentra situado el Guernica. En estos espacios, las obras procedentes del Museo National Picasso de París se exhibirán en diálogo con las del Museo Reina Sofía.

En una entrevista de 1945, Pablo Picasso dijo, “La pintura no se hizo para decorar apartamentos. Es un arma ofensiva y defensiva contra el enemigo”. A menudo comentaba que los pintores y poetas no serían expulsados de la sociedad a pesar del riesgo que conllevaban.

Esta muestra constituye un fiel testimonio de su obra como artista, pero también una crónica de su pasión y compromiso por la vida.