“Damos por descontado que nuestras madres están a nuestro lado para ayudarnos de forma incondicional, y que siempre estarán ahí. Pensamos que han nacido para ser madres. Pero antes fueron niñas, y mujeres, como lo somos nosotras ahora. Con este libro quería dar voz a esas mujeres. Mi madre es la energía detrás de mis textos”

Kyung-Sook Shin

Kyung-Sook Shin nace en Jeongeup, un pueblo rural de Corea del Sur, en el año 1963. Cuarta hija de una humilde familia de agricultores, se trasladó a Seúl donde compatibilizó sus estudios de Creación Literaria con el trabajo en una fábrica de productos electrónicos. Publicó su primer relato a la edad de veintidós años, es una de las autoras de mayor prestigio de su país, y ya han visto la luz siete novelas, siete colecciones de relatos y tres libros de ensayos. Ha recibido numerosos premios por sus publicaciones.

En su última obra, titulada Por favor cuida de mamá –que ha vendido ya más de 1.500.000 ejemplares en Corea del Sur y ha sido traducida a veinte idiomas-, una campesina analfabeta, casada con un borracho y madre de cuatro hijos, desaparece misteriosamente en la ciudad de Seúl. Todos los miembros de su familia la buscan mientras rememoran el pasado y evocan los recuerdos agridulces de su vida familiar.

Estamos ante un tierno homenaje a la figura abnegada de la madre a través de un relato coral a cuatro voces en el que se recurre al flashback, recuperando recuerdos alegres, dolorosos, entrañables y sencillos de la vida doméstica. La hija se nos presenta como una escritora que se pregunta si supo valorar el sacrificio de su madre; el hijo, una persona débil que teme no haber vivido a la altura de sus expectativas; el marido, un hombre que se siente culpable por haberla dejado atrás; y por último la madre, una mujer humilde y generosa pero también con secretos y deseos escondidos. Y siempre con un estilo cargado de sensibilidad y un trasfondo de humanidad y ternura donde destacan la fuerza del amor y los vínculos familiares por encima de todas las diferencias.

Una historia contada con sencillez y empatía, con el mosaico desconocido de Corea del Sur como telón de fondo. Una narración cargada de emoción que aborda temas de interés como el choque generacional, el contraste entre la vida rural de los padres y la mentalidad universitaria de los hijos. Una trama muy bien construida que capta al lector desde el principio y que ofrece un final bello y sorprendente.