No hace tanto, una semana, que hablaba de lo mucho que se deben la literatura y el cine. Y “Precious”, la película estadounidense dirigida por Lee Daniels, despertará la inquietud en muchos de sus numerosos espectadores para leer la novela “Push” de la poetisa Sapphire, que se ha dedicado durante años a enseñar a leer y escribir a los adolescentes de Harlem y el Bronx. En 1996, en Estados Unidos dio salida a sus experiencias con muchos de esos jóvenes en su primera y única novela, narró la historia de Precious, una niña de 16 años analfabeta, obesa y embarazada por segunda vez de su propio padre. En castellano, fue publicada en 1998 por la editorial Anagrama.

Es una película independiente, realista y de gran crudeza. Que indigna y deja sin aliento al espectador debido a la aspereza de un relato que muestra el ensañamiento brutal, despiadado y caprichoso de la sociedad. Y que convierte el hogar familiar en un verdadero infierno. Una cinta intimista que retrata la bestialidad y la irracionalidad de la naturaleza humana, las cuales impactan de lleno en la adolescente Clareece Precious Jones que debe soportar toda clase de denigrantes vejaciones. Es una obra contundente y demoledora que llega al corazón sin sensiblería, ni artificiosos argumentos acompañados de grandiosos presupuestos.

Su director, ha reconocido estar sorprendido del éxito alcanzado por el que es su segundo largometraje, afirma que “Es una historia afroamericana, muy privada. No rodé para los blancos estadounidenses, ni para el resto del mundo. Lo hice para nosotros. Los afroamericanos. Y fue mi madre, tras el éxito de Precious, quien me recalcó: esta historia es universal, el dolor es universal, ese viaje es muy poderoso».

Sundance, hace casi un año, le otorgó tres importantísimas insignias para su cartel que le sirvieron como aval, y es que el festival de Robert Redford ha dado el pistoletazo de salida a maravillas películas como “Bienvenidos a la casa de muñecas”, “Reservoir Dogs” o “Pequeña Miss Sunshine”. El certámen de San Sebastián, también le ha otorgado el Premio del Público, lo que corrobora la línea triunfal del film en su camino a los Oscar con sus seis nominaciones.

“Precious” es un cine trascendental, de denuncia y de discriminación, en que el color de la piel nada tiene que ver. Eso sí, a ritmo de rap.