Con la apuesta por la segregación educativa, las reválidas o el incremento de recursos públicos a los colegios privados, que incumplen sistemáticamente la igualdad de admisión de alumnos, lo que buscan es una función subsidiaria del Estado. Desechan el planteamiento de que el Estado sea quien garantice la Educación. Pero siendo conscientes de la existencia de una escuela pública ampliamente desarrollada y de la posible contestación social, camuflan la reforma con el señuelo de la lengua en Cataluña.

Que nadie se engañe, quieren realizar su programa máximo, donde les molesta que todos los ciudadanos tengan acceso a la Educación. No quieren la competencia, en igualdad de condiciones, de los hijos de las clases menos pudientes con los suyos. Quieren mano de obra barata dentro de su modelo de sociedad dual.

Pero hay otro modelo, el que han venido desarrollando los distintos Gobiernos socialistas, y que todos los ciudadanos tenemos que defender, porque supone el derecho efectivo a la Educación para todos los ciudadanos a lo largo de toda su vida. La Educación debe tener por objeto la equidad y el progreso de las personas, porque de estos dos factores dependerá el progreso de las sociedades. Y son los ciudadanos, dentro de una democracia más participativa, los que tienen que establecer qué Educación quieren para el modelo de sociedad que defienden. En esta concepción de la Educación, liderada por los ciudadanos y desarrollada por los Gobiernos con su participación activa, es necesario abandonar el frentismo y las luchas de poder que se producen en las cuestiones educativas para construir, mediante una renovada Educación, una sociedad mejor y más justa. Para ello, hay que tomar conciencia de:

• La Educación como elemento central que contribuye a construir una sociedad más integrada, justa y libre, eliminando las desigualdades que existen y haciendo frente a las nuevas desigualdades que van surgiendo en una sociedad tecnológica globalizada.

• La Educación como elemento que ayuda al proceso de modernización de un país, mediante la preparación de sus ciudadanos para su inserción y continua adaptación a un mercado laboral cambiante y cada vez más globalizado.

• La Educación como lugar de amplia participación democrática tanto para la educación como para la formación de ciudadanos comprometidos.

• La Educación como modelo descentralizado y coordinado que busca la igualdad de todos los ciudadanos en cualquier parte del territorio nacional.

Hay que ser conscientes que la política educativa forma parte de lo económico, de lo social, pero fundamentalmente de lo político, porque es una decisión del tipo de sociedad que tenemos y deseamos tener.

Rajoy engañó a los españoles, porque nada de esto venía en su programa electoral. Ahora, es responsabilidad de los españoles reaccionar y no permitir que haya Gobiernos mentirosos que, además, destruyen derechos que muchos ciudadanos consideraban consolidados.