¿Alguien en su sano juicio puede creer responde a la verdad, la afirmación de que ningún madrileño espera más de 30 días para ser intervenido quirúrgicamente? Solamente el obligado respeto a la confidencialidad de los datos clínicos, impide relacionar centenares de personas que esperan hoy mucho más de ese tiempo para ser intervenidos. Por tanto esa afirmación es falsa.

¿Piensa la Sra Aguirre que los profesionales sanitarios no sabemos que hoy es una falacia afirmar que podamos consultar las historias clínicas de los pacientes en toda la red hospitalaria y centros de salud de la región? Quizás sería muy útil que en lugar de inauguraciones virtuales, los responsables sanitarios del P.P fueran comprobando por los distintos centros la falsedad de esa afirmación.

En relación a la libertad de elección de médico, enfermero y Centro Sanitario, ésta es otra falacia. El Gobierno de Esperanza Aguirre debería saber que hoy, con la libre elección ya aprobada, los profesionales tenemos bastantes dificultades para conseguir que nuestras derivaciones a otros centros para ser atendidos de patologías que los nuestros no cubren, sean atendidas con prontitud. Como he afirmado otras veces, la libre elección y el Área Única no pretenden facilitar una mejor atención a los ciudadanos, sino alterar la necesaria ordenación de los servicios sanitarios, provocar un caos organizativo facilitando las derivaciones al sector privado.

Respecto a la apertura de nuevos Centros de Salud y dado el número de ellos que el programa indica (más de 70), no se sabe si se refieren, a los abiertos desde que el PP es el responsable de la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid (1996-2011), a los reformados o aquéllos que han sustituido a otros ya funcionantes. Lo cierto es que la promesa electoral del PP en 2007 de construir cincuenta nuevos Centros de Salud se ha incumplido de manera clamorosa a pesar de utilizar recursos de manera un tanto anómala (utilizando dinero del Plan E. del Gobierno de Zapatero). Por tanto, nueva afirmación absolutamente inexacta. Convendría conocer la opinión de los alcaldes que se han quedado compuestos y sin el Centro de Salud prometido (varios de ellos alcaldes del PP).

Hablemos ahora de la joya de la corona de la política sanitaria del Partido Popular de Madrid , los nuevos hospitales puestos en marcha en la legislatura que ahora acaba. No considero necesario repetir argumentos ya expuestos en otras ocasiones, respecto a la hipoteca que su elevado coste ha supuesto para el futuro y sostenibilidad de nuestro sistema sanitario público. Resaltar además que no han solucionado los problemas que los madrileños tenían en el campo de la Atención Especializada. Hoy las demoras para consultas de especialidades y pruebas diagnósticas no sólo no se han reducido sino que se han incrementado. Si a lo anterior añadimos la petición de las concesionarias de esos hospitales, pidiendo más dinero al Gobierno Regional para evitar un posible colapso, puede afirmarse que el negocio ha sido ruinoso para los madrileños, que van percibiendo ahora la absoluta falta de planificación que presidió todo el proceso de ubicación y adjudicación de dichos hospitales y que únicamente tenían como objetivo el desembarco del sector privado en el sistema sanitario público. Concluyendo: en el apartado logros conseguidos, el programa, siendo prudente, es más una enumeración de deseos no realizados que una realidad tangible.

Es en el apartado COMPROMISOS para la próxima legislatura, donde más se pone de manifiesto la absoluta falta de proyecto sanitario del Partido Popular de cara al futuro. Se trata este apartado de un cuestionario de intenciones sin ningún compromiso claro, sin ninguna cohesión argumental e incluyendo en él promesas incumplidas en la legislatura que ahora concluye. No haría falta decir nada más de este apartado, dada la vaguedad y escasa entidad del mismo, si no fuese porque en algún punto expresa cuestiones que merecen ser comentadas. Me explicaré:

La puesta en marcha de los hospitales de Torrejón, Móstoles y Collado-Villalba debiera haberse producido en esta legislatura que ahora termina; no ha sido así y la Presidenta Regional no ha podido siquiera realizar esas inauguraciones, entre obras sin concluir, que tanto le gustan. En relación al nuevo hospital de Móstoles, reiterar que tal y como se ha presentado el futuro hospital, desde el punto de vista de planificación es un proyecto equivocado que duplica de forma innecesaria servicios hospitalarios, no aporta otros necesarios en ese área y supondrá que los mostoleños tendrán que seguir desplazándose lejos de su domicilio para recibir atención especializada como ocurre ahora; por tanto proyecto caro e ineficiente.(esta opinión es compartida por una amplia mayoría de profesionales del hospital de Móstoles).

En relación a la Atención Primaria, ningún compromiso concreto en relación a nuevos Centros de Salud (no se cumplió con los compromisos anteriores) y ninguna referencia a la escasez de recursos humanos en los Centros funcionantes que están soportando una presión asistencial excesiva con demoras inadmisibles para ser visto por el Médico de Familia.

Mención a parte merece el punto donde el programa dice textualmente: “Promoveremos el respeto a la profesión sanitaria”. Objetivo loable, no cabe duda; ahora bien aprovechando la gran riqueza de nuestro idioma, “obras son amores”; los profesionales nos sentiríamos más respetados si los responsables a los diferentes niveles facilitasen nuestra participación en relación a nuestras actividades, se respetase más los escasos órganos colegiados existentes y se tomasen en cuenta nuestras opiniones. Esto no es lo habitual y sería un buen comienzo para que realmente los profesionales sintieran que se les respeta.

Concluyendo, causa estupor ver entre los compromisos algo relacionado con la salud mental (literal: ampliaremos las plazas residenciales para los pacientes de salud mental). Respecto a esto, conviene decir que son muchos profesionales de Salud Mental quienes han denunciado el desmantelamiento que en la legislatura que ahora termina se ha llevado a cabo en ese campo.

El 22 de mayo los madrileños votaremos para elegir nuestro Gobierno para los próximos cuatro años y, en democracia, quien salga elegido tendrá toda la legitimidad para gobernar. Espero y deseo que los ciudadanos acertemos, eligiendo a quienes defienden mejor los derechos y necesidades de la mayoría social.