1º Ley que contemple dación en pago, alquileres sociales a los afectados, y en definitiva que plataformas como STOP Desahucios y PAH la considerasen ajustada y aceptable.

2º Salario Mínimo Interprofesional ajustado a la media europea, 1000 euros. Para rescatar de la miseria a los más de dos millones de personas, mayoritariamente viudas, que cobran la pensión mínima. Y también a ese ejército de neo-esclavos posindustriales (principalmente jóvenes y cabezas de familias monoparentales) que trabajan por el SMI prácticamente jornadas laborales de cuasi 40 horas.

3º Reforma fiscal. Un sistema fiscal donde las empresas y sectores que obtienen más riqueza del país (petroleras, comunicaciones, eléctricas) también aporten más al sostenimiento y progreso del bienestar de la mayoría social del país. E igualmente una justa y mayor aportación de las rentas del capital, actualmente en niveles más bajos (una vez más que la media europea) y más bajos que las propias rentas del trabajo en España.

4º Potenciación de la inversión y empleo público. Es una fuente de progreso, de riqueza, no de parasitismo ni de ineficacia. Un sector público potente es un pilar fundamental para el pleno empleo y el desarrollo de un país (véanse los países nórdicos).

5º Plantear de forma racional la posibilidad de la reducción de la jornada laboral de una forma progresiva (en 10 años) reducción a 30 horas. ¡Sí, se puede hacer! Si cuando se reivindicó a 40 horas se hubiese pensado que no era posible, ahora continuaríamos trabajando 50 o 60 horas.

6º Potenciar un sector productivo competitivo, con inversión en Innovación y valor añadido. Es decir, desarrollar un sector empresarial serio, moderno, del Siglo XXI (una vez más, tenemos un claro ejemplo si miramos a las economías nórdicas).

En definitiva, medidas concretas para lograr una sociedad más justa, con menor desigualdad social, de verdadero progreso y proyección vital para la totalidad de los ciudadanos y no una sociedad como la actual, regida por un sistema que considera que “Gobernar es repartir sufrimiento” y que la pobreza y la exclusión social es algo tan natural como las mareas o los cambios de estación de la naturaleza. Cuando la inmensa mayoría de conciencias considere que no es JUSTO y MORAL que cinco personas atesoren tanta riqueza que podrían resolver la miseria y hambruna existente hoy en el mundo y que sin embargo entendemos y comprendemos que esto sea así y ni ellos hagan nada, y lo que es peor, tampoco nosotros…

Sí, yo me pregunto ¿qué pasaría?