Nacho G. Velilla, el que fuera creador de la serie «Aída» y realizador de la exitosa película «Fuera de carta» ha co-escrito y dirigido en esta ocasión una comedia romántica que se encarga de destruir los estereotipos del género, presentándonos a unos protagonistas nada agraciados físicamente que viven en un pueblo donde siempre han estado acomplejados. Por primera vez, la vida de sus personajes trascurre en un ámbito rural. Renunciando a lo que había sido una constante en todos sus trabajos, tener la ciudad y las relaciones de los que en ella habitan como escenario principal. Es un relato de perdedores que mantienen la esperanza de ser felices.

“Que se mueran los feos” es un producto perfectamente ensamblado y muy pensado, que muy probablemente levantará la cuota de espectadores de cine español. Es divertida y directa. Es la translación de la fórmula de las comedias televisivas llevadas a la gran pantalla y que desde luego resulta mucho más digna que otras producciones nacionales que han desfilado exitosamente por nuestras carteleras. Un guión que en su desarrollo ofrece poco espacio para las sorpresas, pero que nos hace pasar un buen rato.

La pareja protagonista está interpretada por los dos actores fetiche de Nacho G. Velilla. Carmen Machi (“Pájaros de papel”) y Javier Cámara (“Los girasoles ciegos” y “Fuera de carta”) están más que correctos en el duelo cómico que mantienen a los largo de toda la cinta. El casting de secundarios es de auténtico lujo, gracias a la presencia de Juan Diego que está magistral en el papel de Auxilio y al que acompañan Hugo Silva (“Mentiras y gordas”), Tristán Ulloa (“Un buen hombre”), Kira Miró (“Rivales”), María Pujalte (“Cosas que hacen que la vida valga la pena”) y Julián López (“Pagafantas”), entre otros.

«Que se mueran los feos» ya no sólo quedará como el pegadizo estribillo de una famosa canción, sino como el título de una inteligente y divertida comedia del nuevo cine español.