Nada más lejos de la realidad, porque si existe hoy este sistema sanitario público para todos los españoles es por una decisión política de otro Gobierno. En este caso, un Gobierno socialista presidido por Felipe González, que decidió utilizar los votos que le habían dado los ciudadanos para hacer efectivo el derecho a la salud para todos los españoles y extranjeros residentes en España.

Qué importante es votar. Una decisión de un Gobierno socialista trajo la sanidad para todos, y un Gobierno del PP, elimina el derecho a la sanidad para todos. Un Gobierno Socialista aprobó en el año 1986 la Ley General de Sanidad, que tenía por objeto dos cuestiones principalmente. La primera, hacer efectivo el derecho a la protección de la salud reconocido en el artículo 43 y concordantes de la Constitución. Y la segunda, que la sanidad fuera para todos, como aparece en el artículo primero, apartado segundo, donde dice que son titulares del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria todos los españoles y los ciudadanos extranjeros que tengan establecida su residencia en el territorio nacional.

Un Gobierno del PP, ha eliminado el derecho a la sanidad para todos y pretende convertirlo en un negocio. La excusa que utilizan es la crisis económica, pero es mentira, porque lo que han decidido es romper el pacto constitucional e ir eliminando derechos que han ido conquistando los españoles durante más de treinta años. Al Partido Popular nunca le gustó que la sanidad fuera un derecho y se puede ver en las hemerotecas y en su voto en contra en la Ley General de Sanidad.

Tenemos que luchar por nuestro sistema público de sanidad, porque de lo contrario la salud será cosa de ricos. Sabían que una de las deficiencias que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece en la atención de salud en el mundo es la atención inversa. Es decir, “que las personas con más medios –cuyas necesidades de atención sanitaria casi siempre son menores- son los que más atención consumen, mientras que las que tienen menos medios y más problemas de salud son las que menos consumen”.

Como ciudadano, no quiero una España donde un solo español, por carecer de protección social y sanitaria, tenga que verse abocado a la pobreza por tener que pagar de su bolsillo un tratamiento. Esto ya ocurre en el mundo, donde todos los años más de cien millones de personas se ven expuestas a la pobreza como consecuencia de tener que afrontar gastos médicos para atender un tratamiento.

El Partido Popular está tan cegado en convertir la sanidad en un negocio, que se le han olvidado algunas cosas simples y evidentes. Los ciudadanos:

• Se preocupan mucho por la salud como algo esencial en su vida y la de sus familias.

• Quieren estar protegidos ante la enfermedad con un sistema sanitario público que les trate como personas con derechos y no como consumidores o beneficiarios de caridad.

• Quieren equidad y no caridad y exclusión social.

• Esperan que las Administraciones hagan los esfuerzos necesarios para proteger y hacer efectivo su derecho a la salud.

• Quieren contar con una atención accesible y eficaz cuando están enfermos.

Pues bien, si queremos que sigan siendo una realidad estos deseos de la mayoría de los ciudadanos y creemos que la salud debe ser un bien público garantizado por los gobiernos, y no un negocio, hay que parar las privatizaciones del PP, y después cuando lleguen las elecciones votar recordando que ni se miente ni se juega con nuestras vidas.

Queremos salud y equidad, pero tú decides.