La última película del prolífico Ridley Scott está basada en la novela homónima de David Ignatius, publicada en 2007. Este veterano periodista cubrió durante diez años para el periódico The Wall Street Journal las actividades de la CIA y la actualidad de Oriente Medio. Actualmente trabaja en The Washington Post como editor asociado y columnista. Red de Mentiras trata del uso de la información privilegiada, de secretos de Estado, de la seguridad nacional e internacional y de las personas que se ocupan de ellas. De como la obtienen y como comercian, sin concederle importancia a si es verdadera o falsa. Ridley Scott afirma “La información es lo esencial, y eso significa que no puedes confiar en nadie, ni siquiera en tu mejor amigo.”

La historia presenta estructuras narrativas distintas que se entrelazan dando al argumento solidez y grandes dosis de suspense. Roger Ferris (Leonardo DiCaprio) es el mejor agente de campo del que dispone el Servicio de Inteligencia de los Estados Unidos en lugares donde una vida humana vale tanto como la información que puede proporcionarte. En diferentes operaciones que le llevan por todo el mundo, la vida de Ferris depende a menudo de la voz que escucha al otro lado de una línea de teléfono segura, el veterano de la CIA Ed Hoffman (Russell Crowe). Mientras diseña estrategias desde un portátil en un barrio residencial de las afueras de la urbe, Hoffman sigue la pista de un líder terrorista emergente que ha organizado una campaña de bombardeos, eludiendo a la más sofisticada red de inteligencia del mundo. Para sacar a la luz al terrorista, Ferris tendrá que penetrar en su turbio mundo, pero cuanto más se acerque a su objetivo, más consciente será que la confianza es un bien peligroso y al mismo tiempo lo único que puede sacarle de allí vivo. El film nos ofrece entretenimiento, pero de nuevo una muestra del buen cine al que nos tiene acostumbrados su director.