Hay películas que sirven al objetivo más lúdico del cine como divertimento, y éste es el caso. Hay películas supuestamente entretenidas, divertidas, que ni divierten ni entretienen. Esta «Red» nos permite disfrutar de un puñado de actores jugando a ser James Bonds retirados, y la verdad es que no se necesita mucho más para pasar un par de horas amenas.

«Red» nos cuenta la historia de Frank Moses, un ex agente de la CIA retirado que ve cómo su jubilación se ve enturbiada cuando unos tipos entran en su casa con la malsana intención de matarle. Esto hace que regrese de su retiro y vuelva a reclutar a su antigua pandilla de compañeros. Los cuatro actores principales están estupendos en sus papeles de viejas glorias que dan mil vueltas con ingenio y astucia a los jóvenes agentes que les persiguen. Destacan especialmente Malkovich, casi autoparodiándose en su papel de loco de atar, y Helen Mirren, elegantísima dama que no tiene ningún reparo en utilizar artillería pesada.

«Red» juega hábilmente con sus dos bazas, el humor y la acción. El humor recae en gran parte en el carisma que aporta su elenco, que sabe interpretar muy bien ese punto de viejas glorias que se resisten a desaparecer sin pelear. La acción está bien dosificada y no “empacha”, con una justa planificación que por suerte hace que la cámara no nos maree. El estilo ligero y de ritmo rápido del cómic en el cual se basa la película (obra del reputado Warren Ellis) se hace patente, y se agradece.

Estamos ante una película que evidentemente no va a pasar a los anales cinematográficos, pero que, en la línea de la estupenda «Mentiras arriesgadas» de James Cameron, nos va a hacer disfrutar de un saludable cine de evasión.