Revista Temas

EL PODER JUDICIAL

En la arquitectura constitucional de cualquier país, el Poder Judicial ocupa un lugar peculiar. En los ordenamientos donde se le denomina “Poder” tras la elaboración teórica de Montesquieu, salta a los ojos que ni por estructura ni por su forma de actuar ese Poder se parece a los Poderes Legislativo y Ejecutivo. El Poder Judicial no reside en órganos concentrados como son los Parlamentos o los Gobiernos, sino que tiene naturaleza difusa que se extiende por el territorio a través de miles de jueces destinados en órganos unipersonales y colegiados. Tampoco es un órgano presidido por una persona, como ocurre en los Gobiernos y las Cámaras legislativas. En el caso español el Consejo General del Poder Judicial es su órgano de gobierno pero no de dirección política porque la Constitución se cuida de proclamar que los integrantes del Poder Judicial son independientes, por lo que en el ejercicio de su función jurisdiccional no pueden recibir instrucciones de autoridades u órganos superiores.