El informe PISA 2006, la macroevaluación sobre el estado de la educación en los 30 países miembros de la OCDE y 27 asociados, sitúa a España en el puesto 31 en conocimiento científico de los estudiantes de 15 años, con una puntuación media sólo un punto por encima a la obtenida tres años antes (488 puntos en 2006, frente a 487 en 2003) y por debajo de la media de la OCDE (491 puntos). Sin embargo, hay que destacar que este estancamiento se produce después de que los alumnos españoles bajaran su puntuación en estos conocimientos en 2003 respecto a 2000.

Por Comunidades, las que mejor paradas salen son Castilla y León y La Rioja, situándose ambas en los 520 puntos. Por debajo se encuentra Aragón (513 puntos), Navarra (511), Cantabria (509), Asturias (508), Galicia (505), País Vasco (495) y Cataluña (491).

Estos datos evidencian que, a pesar de los esfuerzos realizados, aún queda mucho por hacer. Es necesario apostar por políticas que fortalezcan la calidad de la educación pública, algo que innegablemente pasa por aumentar el gasto público destinado a la educación. Porque, como sostiene Rafael Simancas en su artículo de Punto de Vista de esta página Web “la educación es el factor más determinante en las estrategias de desarrollo para una sociedad, tanto en el componente económico como en la faceta social y cultural”.